1 de septiembre de 2005

Muchas veces no encajamos a cierto actor o director en un determinado género o película en la que se embarca. "Dark Water" es uno de esos casos. Walter Salles, director brasileño, responsable de la bella cinta "Estación central de Brasil" y la acertadisima, "Diarios de Motocicleta" con Gael García Bernal da el salto al Hollywood de los remakes y el dinero fácil con una cinta de terror que sigue los esquemas más solicitados del género.

"Dark Water" era originalmente una película japonesa realizada por Hideo Nakata, la persona que ha dado un fuerte espaldarazo al cine de terror oriental y tambien director de la famosa "The Ring", que , por supuesto, tambien tuvo su pertinente versión americana.
La cinta japonesa original era una claustrofóbica muestra de terror en la cual el agua era el medio de conexión entre unos muertos poco conformes con su desaparición y una madre y su hija que venian a vivir al edificio maldito.

Para adentrarse en Hollywood, Salles, ha contado con practicamente la misma historia, sin apenas variaciones de importancía y ha sabido captar la esencia de la cinta original, llevando hasta un extremo el interés por lo agobiante, por el psicoanalisis, por recrear un edificio lo más desasosegante posible. Precisamente es esta atmosfera de rotunda inquietud lo mejor de la película y el gran logro de Salles.

El director se apoya en la relación materno-filial entre Jennifer Connelly y su hija con la llegada de estas a un nuevo piso en Nueva York. Desde ese momento construye un climax tan penetrante como hostil, una casa sombria, una ciudad donde siempre llueve, donde la luz irradia tristeza y unos secundarios misteriosos (el actor Pete Postlewhaite, grandisimo actor, que nos emocionó en "En el nombre del padre"), bocazas (John C.Reilly, el secundario más activo de Hollywood) o destartalados (Tim Roth).

Sobre el personaje de Connelly recae la sospecha de la cordura, marcada por la constante embriaguez de su madre en su pasado y en sus continuas migrañas y pesadillas. Todo ello, le hace querer ser mejor madre y dar todo por su hija. Sin embargo el estar inmersa en un complicado proceso de separación y el ambiente del mugriento hogar, dan al director la posibilidad de jugar con la salud mental de Connelly en beneficio de la historia, aunque solo con el fin de torturar a su personaje y de acompañar su propio sufrimiento mental con el devenir de los acontecimientos en la casa.

Jennifer Connelly, se ha convertido en una actriz madura. Aqui mantiene una mirada triste durante todo el metraje. De nuevo un personaje tortuoso, algo del agrado de la actriz, como ya comprobamos en "Requiem por un sueño".

"Dark Water" es un como un drama inquietante, por su lograda atmósfera, pero predecible por lo recurrente de su propuesta. Walter Salles se encuentra cómodo recreando ambientes, jugando con el sufrimiento de Connelly. Incluso se permite un lucimiento en escenas de género como la de la lavanderia. Pero en "Dark Water" no es un drama, y prevalece el terror más fantasmal que para ello adquirieron los derechos los productores americanos. Y aqui está el gran inconveniente de "Dark Water". En cuanto se adentra en el terror, no es más que una repetición de todo el cine americano de terror actual.

Porque ya nos sabemos de memoria eso de la niña con amiga imaginaria que luego no es tan imaginaria, piso con fantasmas torturados por su fatidica muerte, objetos que se mueven o espectros que se aparecen. Y, la verdad, ya cansa.

Por eso, este debut de Walter Salles en Hollywood, se recordará como una de las más claustrofobicas atmosferas del cine de genero actual, traicionada por su propia condición, traicionada por esa tonta manía de contarnos siempre lo mismo pero con diferente envoltorio. Quedará como una más de ese montón.
Y esperamos el nuevo trabajo de Salles, que ha demostrado buen hacer, aunque en el lugar equivocado.
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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

5 comentarios

  1. Spaulding says:

    Pues yo, definitivamente, me quedo con este remake antes que el original japonés. Lo encuentro brillante, muy clásico en su estilo.

  2. Jo, yo vi en lanetro que era de Walter Salles y me meé de risa pensando en qué becario podría haber metido la pata. Ahora resulta que es de Walter Salles.

    El finde pasado rechacé una invitación, pero si me comentáis que merece la pena me dejo invitar este que viene.

    Slds

  3. Javier says:

    Dinero.


    Y por cierto, las de Hideo Nakata (o cualquier clon que me puedan sugerir), tampoco me gustan.

  4. Toda la parte final,totalmente estandar y repetitiva, echa por tierra todo el buen hacer de Salles durante el resto del metraje.
    Aun así,puede merecer la pena acudir a verla,porque como bien dice Spaulding, tiene un cierto estilo clásico en su tratamiento del terror y las atmosferas hostiles.

  5. OMG! Thank you for this.