2 de febrero de 2006

Voy a tratar de no deshacerme en excesivos elogios hacía Steven Spielberg en este comentario de "Munich". Me va a ser dificil no hacerlo, pero lo voy a intentar. Y es que la última película de este hombre de barba y gorra está en otro nivel. Su cine ha llegado a cimas inalcanzables para cualquiera. Rueda con una perfección absoluta, maneja los tiempos de forma excelente, narra como nadie y además siempre trabaja con Kahn, Kamisnski y Williams. Lo tiene todo.
Y ese todo, se ve ejemplificado una vez más en su nueva película, "Munich" que parece rodada en el 1975. Parece tener la misma sangre de "La Conversación" de Coppola o "Desaparecido" de Costa Gravas o "Easy Rider" de Dennis Hopper o el cine de Arthur Penn, Peckinpah, Scorsese, Friedkin, Lumet y otros muchos que dieron bravura al cine de los 70.
Spielberg no andaba muy lejos de ellos en aquella década, solo que él iba a contracorriente, dirigiendo un cine menos violento y crítico pero igual de genial.

Con "Munich", Spielberg ha hecho la película que podría haber rodado en aquella corriente cinematográfica, comprometida y rompedora.
Lo que Spielberg nos cuenta, se basa en un hecho real. Por un lado el atentado llevado a cabo por terroristas palestinos contra 11 deportistas israelies durante la celebración de las Olimpiadas de Munich de 1972. Por otro, la posterior venganza tomada por los israelies contra los cabecillas de dicho atentado.

La recreación no puede ser más perfecta. Spielberg intercala imagenes televisivas reales con la ficción. No hay más que ver el tremendo parecido entre los atletas reales con los actores que los interpretan. Espeluznante es todo el comienzo de la cinta que concluye con un acertado montaje paralelo de los deportistas asesinados y los terroristas a asesinar, con las que Spielberg deja más que claras las intenciones de fondo de "Munich".

A partir de este momento, entrará en juego la venganza, con sus cinco agentes a cargo y el recorrido por todo el mundo en busca de los asesinos. Una excusa argumental de la que Spielberg ha sacado todo el provecho posible. Ha logrado la perfección.
Hay secuencias de pura tensión (la bomba telefónica) al más puro estilo Hitchcock, secuencias donde la persecución y la locura se mezclan (la historia del hombre en el armario), al más puro estilo de "La conversación". Hay momentos de cine de acción trepidante. Y repito, todo filmado con una depuración, una brillantez y un dominio rotundo del cine en todos los sentidos. Hasta París, Amsterdam, Atenas o Londres parecen agradecidos por haber sido filmados con tanta belleza.
A todo esto, ayuda, como no, la fotografía de Janusz Kaminski (que nos ofrece un prodigioso retorno a la fotografía setentera), el montaje de Michael Kahn y la música de John Williams,que tanto en "La guerra de los mundos" como en esta película, no sobresale tanto escuchada junto con las imagenes, pero va como anillo al dedo al film.

El casting es tambien otro de los grandes aciertos. El quinteto vengativo es todo un acierto. No hay ninguna estrella y eso es estupendo. Eric Bana tiene carisma, tambien Daniel Craig y Matthie Kassovitz. Cirian Hinds y Hanns Zischler, aportan la veteranía. Componen un quinteto atractivo y sobrio. El mejor desde "El quinteto de la muerte".
Además Spielberg, se permite el lujo de llamar a una buena nómina de actores franceses de "qualité". Michael Lonsdale, Mathieu Almaric, Yvan Attal o la italiana Valeria Bruni-Tedeschi.
Se nota que Spielberg está al día en cine europeo.

Todos son aciertos en "Munich". Tecnicamente impecable. Y narrativamente tambien. Es el Spielberg más valiente que hemos visto nunca, con escenas de sexo incluidas, sordidez y gran dureza en los asesinatos.
Se le ha acusado al director americano (y también de origen judio) de antisemita por esta película...por diós, como decir eso de alguien que ha hecho "La lista de Schindler"!.
"Munich" expone la dificultad de la lucha contra el terrorismo. La uña que se corta y vuelve a crecer. Lo inutil de la violencia.
Es una película vital para entender estos tiempos que corren, para comprender el conflicto de Oriente Medio, con un mensaje claro expuesto a través del personaje de Eric Bana, que condena la violencia, cualquier acto terrorista, cualquier signo en contra de la paz. Es más que elocuente ese plano de las Torres Gemelas indicando que los actos de violencia llevan a más actos de violencia.

Creo que finalmente me he deshecho en elogios. Pero es que no es para menos. Creo que nadie actualmente es capaz de igualar lo que hace Spielberg. "Munich" está en otro nivel cinematográfico. Nunca el cine y todos sus recursos se han utilizado tan fenomenalmente para denunciar algo tan necesario como el terrorismo.
Yo me quito el sombrero y le doy a Steven Spielberg los dos Oscars de plástico que tengo en mi habitación. Por si acaso...

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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

16 comentarios

  1. victor says:

    excelente tu critica sobre munich, de lo mejorcito que he visto por los diferentes blogs que navego, mis más sinceras enhorabuenas. sería posible que lo utilizara como comentario de foro en www.muchocine.net??? si quieres escribeme a webmaster@muchocine.net

    saludos!

  2. Toni says:

    Realmente te parecio tan buena?
    Solo me gustaria saber una cosa, la pelicula es una vision objetiva o subjetiva?

  3. Me parecio francamente buena. Un prodigio de dirección.
    La película es totalmente objetiva, de ahí que Spielberg haya recibido tantas criticas por no decantarse hacía un lado, en una situación similar a lo que pasó a Medem con "La pelota vasca".
    Spielberg no hace una historia de buenos y malos, sino una historia de terroristas y más terroristas de otro bando, planteandose cuestiones como ¿es necesaria esa violencia? ¿matar consigue haya menos muertes futuras?.
    Te la recomiendo amigo Toni.
    Saludos!

  4. No creo que sus elogios sean desmesurados. Me parece una cinta excelente y que llega en el mejor momento. Invita a la reflexión y sobretodo es cine en el máximo nivel.
    Estupenda crítica.

  5. VSancha says:

    Lo de la pelota vasca...

  6. JohnTrent says:

    Espero verla en breve, tiene buena pinta y tengo interes ademas por ver como ha tratado el tema Spielberg.

  7. Toni says:

    Gracias, si es como dices, entonces ire a verla. Me temia que fuera demasiado 'subjetiva'!!

  8. VSancha says:

    Una genialidad más para la carrera de un genio.

  9. Anónimo says:

    Primero lee el libro "Vengance",la pelicula es pesima....

  10. ¿Has ido al cine a leer "Vengance" o a ver "Munich"? Es muy distinto

  11. JaltVader says:

    Exacto. Al cine se va a ver películas... no a leerlas. Y tampoco creo que los libros se vean, en todo caso se leen.

    No confundamos unas cosas con otras. Si alguien quiere leer "Vengeance" que adquiera el libro.... la película ni se llama así, ni quiere ser el libro.

  12. Austeriano says:

    Esta tarde al fin me he reconciliado con Spielberg. Creo que ha filmado una película madura, lúcida, sombría, extraordinaria. Corroboro de principio a fin tu comentario, robgordon, y hasta le perdono a Spielberg la puntilla moralista con que salpica la muerte del primero de los cinco agentes.

  13. Eso eso,amigo austeriano,perdone a Spielberg lo que sea, con tal de que siga ofreciendonos trabajos de esta altura.
    Me alegro de su reconciliación, puede ser el principio de una nueva y buena amistad...

  14. Aunque en terrenos superficiales puede parecer que Munich es un cambio radical en la trayectoria de Steven Spielberg, yo creo que, como otros muchos, esta línea radical que tuvo su paréentesis en La Terminal (regreso al cine cursi de buenos sentimientos spielbergiano en su peor acepción), ha sido consecuencia lógica de una evolución, iniciada por A.I. un film visionario y triste.

    Después continuó esta línea pero nunca sin llegar a radicalizar del todo, siendo Munich el resultado final de este Spielberg nuevo, y comprometido, que no va hacer concesiones de ningún tipo a finales felices, o buenos sentimientos, o elipsis innecesarias. Al ver este film uno va observar escenas cargadas de gran maestría y secuencias herederas del mejor Hitchcok, y también del thriller político tan en boga como los años 70. Todos tenemos en mente el tv-film 21 horas en Munich muy emitido por las autonómicas y por ello muy visto, Domingo Negro o los films de Costa-Gavras.

    Y es que la elección de los atentados de Munich, hechos tan propicios al maniqueísmo, se revelan una elección muy adecuada. Los años setenta fueron muy tumultuosos y abundaron problemas como la crisis del petróleo, y éste conflicto israelí-palestino también fue uno de los ejes en las relaciones internacionales. El hecho de volver a vivir tiempos de inseguridad, de paranoia, nos devuelve directamente a los setenta. Spielberg lo sabe, y es que sus alienígenas ya dejaron de ser buenos para volver a ser malvados, la paranoia conspiranoide regresa como en los cincuenta y los setenta (La guerra de los mundos es su anterior film). Pero ahora mas que nunca, y con estos hechos tan recientes como la victoria de Hamás (y los enfrentamientos entre Al Fatah y Hamás en Palestina como bien han señalado), vuelve a ser un tema de candente actualidad, y esta pelicula se revela como un manual para comprender muchas de las situaciones que ocurren en la actualidad.

    El retrato de Spielberg es tan periodístico y documental (en el mejor de los sentidos) como comprometido con su discurso ético y moral. Y es que si hay algo que sea tan inteligente por parte del realizador judío es que en este film, que se podria haber convertido en un espectáculo bochornoso de falseo histórico (Como ya en su día lo fue para mí La lista de Schindler) o de desfigurada moral (Salvar al Soldado Ryan), se torna un film de mensaje claro para retratar una realidad demasiado compleja como para reducirla a terroristas y víctimas. Porque en Munich todos son víctimas y a la vez verdugos. Todos tienen sus razones. Pero el fin no justificará nunca los medios. Y Spielberg lo sabe. Y si este fin, es la patria, Spielberg ofrece una lúcida mirada sobre los valores de la patria, y la hipocresía en la que se sustenta (los intereses económicos, que confunden con los intereses familiares, al propio protagonista de la peripecia).

    En los otros aspectos Spielberg vuelve a deslumbrar. Llena de momentos clave, el cineasta ofrece una extraordinaria planificación de todas las secuencias de suspense, resueltas en un clímax la mar de emocionante. Por poner un ejemplo, ya que el film está lleno (aunque no en exceso) de estos grandes momentos, la secuencia del teléfono con el explosivo esta narrada con un vigor que ya quisieran los cineastas modernos que se prostituyen al cambio de imagen como símbolo de falsa modernidad y mucha torpeza narrativa mal disimulada.

    La música de John Williams sobrecogedora, y la habitual labor de Janusz Kaminski un excelente creador de las atmsoferas grisaceas y cuasi-documentales del film, ayudan mucho a conseguir la perfección técnica del conjunto.

    Por si fuera poco, los actores se muestran maravillosos, siendo cada uno de ellos sus personajes, sin llevarlos hasta el histrión o la caricatura. El peso recae sobre el habitualmente excelente Eric Bana, y los secundarios están llevados por no menos eficiencia por Geoffrey Rush, Daniel Craig, Ciaran Hinds, y Matthieu Kassovitz. Michael Lonsdale también realiza una actuación memorable, digna de ser recordada.

    Aunque muchos señalen que la estructura narrativa es un tanto mecánica, yo no creo que esto sea un problema, porque es la estructura que Spielberg escoge para la historia, y así puede intercalar perfectamente sus piezas de suspense rodadas con pulso maestro, y una evolución de los personajes. Al terminar el film, con un excelente epilogo que no se alarga mas de lo necesario, he visto, el film mas arriesgado de Spielberg, pero también el mas maduro y el mas logrado. Un film que no se dilata nunca, y que siempre se muestra impecable. Una obra maestra.

    Un saludo.

    Iñaki

  15. Gracías Iñaki por tu comment. Es preciso y acertado.
    Sin duda estamos ante una de las grandes películas de Spielberg, sino la mejor. Desde luego por realismo y madurez si que lo seria. Es una lección de cine con mayusculas, de esas que gustan a todo aquel que ama este arte. De aquellos que apreciamos la solidez de un guión, la franqueza del discurso y la brillantez y perfección de los campos técnicos.

    Y estoy completamente de acuerdo en que, tanto "La guerra de los mundos" como "Munich", nos devuelven a esos años de conspiraciones varias, en los que el cine aportó grandisimas obras que se consolidaron como representacion cultural de guerras frias y conflictos armados, de un modo metafórico y genial.

    Un saludo!

  16. dios says:

    Este sábado comienza en Paterna del Madera el rodaje del excepcional cortometraje 'AY, KASIMIRA!'. Máemia que nerviosos tenís que estar, nomestraña.

    SEGÚN E7CIELO:
    "AY KASIMIRA! será cuanto menos plausible"