6 de junio de 2006

No descubro ningún secreto si digo que "Hard Candy" de David Slade y triunfadora en el pasado Festival de Sitges, es una transformada revisión del cuento de "Caperucita Roja". Es obvia la referencia, que además es pretendida por el director durante todo el metraje, en lo que subyace a la historia y en lo que no (no hay más que ver el atuendo de la joven protagonista, compuesto por una capucha roja, o el cartel de la película).

"Hard Candy" es, por tanto, una "Caperucita Roja" en donde el Lobo es la victima y Caperucita el peligro. Un peligro revestido de adolescente resabiada.Esa es la propuesta que ofrece "Hard Candy", que se inicia con una conversación de chat en la que una joven de catorce años y un fotógrafo de 32 quedan para que este tome fotografias de la chica. Nada más lejos de la realidad. La historia de "Hard Candy" da la vuelta a la lógica de la situación, invirtiendo a los personajes y llevandola hasta el extremo. No será la chica de catorce años la que se vea expuesta al riesgo de una quedada con un adulto extraño, sino todo lo contrario. El porqué, vendrá dado por un ánimo de venganza y de odio impropio de alguién con tan corta edad.

David Slade utiliza esta premisa para narrar en un único espacio la tensión entre ambos personajes (casi los únicos de todo el evento), a veces con acierto y otras de un modo menos afortunado. Y es que, de la misma manera que en "La huella", "Saw" o "Palabras Encadenadas", la amenaza viene dada en forma de juego humano entre cuatro paredes, lo cual conlleva a la inevitable opresión de todo lo narrado. Si bien, "Hard Candy" anda lejos, cualitativamente hablando, de, por ejemplo, las tres películas citadas anteriormente

Slade abusa en todo momento de los primeros planos, que llegán a resultar excesivos. Es un director venido del videoclip, y no olvida su pasado, dotando a la cinta de un montaje propio de estas pequeñas historias musicales.Existe también, otro abuso en "Hard Candy", y es el de lo discursivo. El personaje de Hayley, la joven de catorce años, parece tener tan claras sus intenciones y las razones que le llevan a cometer sus actos, que no deja de repetirlos durante la hora y cuarenta minutos que dura la cinta.Todos los hechos ocurridos dentro de la casa, se suceden, pues, entre discurso y discurso, acusación y acusación, sin que nunca llegue a quedar nada claro.

Hay pocos giros argumentales en "Hard Candy" que se establezcan como un golpe de efecto para la historia. Y con ello, la posible intriga o temor contenido brillan por su ausencia.Para colmo, Slade, introduce una secuencia innecesaria, con el personaje de la actriz Sandra Oh, que parece querer entrometerse en los hechos, pero que solo pretende vender galletas. Absurdisimo.

Con todo ello, "Hard Candy" me parece una interesante propuesta, con leves dosis de denuncia a la pedofilia y con unas buenas interpretaciones de Patrick Wilson (visto en "El fantasma de la Opera") y Ellen Page ("X-Men III"), pero que termina resultando un film fallido al no ser capaz de mantener un climax constante de angustia. Quedará en el recuerdo por su momento de tortura (de un miembro que no desvelaré) y por ser, junto a "Closer" la única en sacar partido a eso que llaman "relación virtual".

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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

6 comentarios

  1. ***
    Me la apunto!

    Saludos Tequileros

  2. Noa says:

    Pues suscribo cada palabra que pones. Aunque yo no la considero fallida, tiene algunos detalles que le restan puntos, pero es suficientemente efectiva, gracias sobre todo a la convincente Ellen Page.

    Un abrazo amigo.

  3. Ernesto says:

    Caperucita...no hace mucho hablaba yo de ella. Excelente blog.

  4. JaltVader says:

    Un buen film, para nada fallido, pero contra opiniones.... gustos.
    En cualquier caso dudo mucho que este film se pueda considerar "cualitativamente lejos" de la interesante pero no excelente "Saw" o de ese pequeño pestiño llamado "Palabras encadenadas".
    La unión de esos dos muy menores títulos con la magistral -esta sí-"La Huella", no me parece precisamente afortunada...

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  6. La película se ve con agrado, no deja de ser un film arriesgado resuelto, en mi opinión, con destreza; pero no me convence del todo, y nunca la he recomendado. Tiene escenas bastante acertadas (efectistas también), buenas interpretaciones, una premisa que daría mucho juego, pero... según avanza creo que al director se le va de las manos, se vuelve demasiado rocambolesca, y el personaje femenino, no se a ustedes, pero a mi se me indigestó. Pero en fin, a ver como evoluciona este tipo; la propuesta no deja de ser interesante.