6 de agosto de 2006

Apenas transcurrido tiempo desde su estreno, "Los santos inocentes" se convirtió una de las peliculas de la historia del cine español que mejor recibimiento tuvo por parte del espectador y critica.
Adaptando una novela de Miguel Delibes, Mario Camus, en un alarde de inteligencia narrativa, austeridad de medios y sobre todo de dirección de actores consiguió un film preciso y eficaz sobre la España profunda de mitad del siglo XX, sobre las jerarquías y lo despreciable de todo ser humano poseedor de unos gramos de poder, por pequeño que sea.

"Los santos inocentes" es una de esas peliculas míticas de nuestro cine, que denominan una etapa del cine español, la de los años 80, comprometida con el pasado histórico y donde las adaptaciones literarias de grandes escritores nacionales, eran comunes y muy habituales ("La casa de Bernarda Alba" del propio Mario Camus, "El bosque animado" de Jose Luis Cuerda o "Jarrapellejos" de Antonio Gimenez Rico, eran solo algunos de los muchos ejemplos).

A falta de premios Goya (los cuales se crearon en 1986), "Los santos inocentes" tuvo su recompensa en uno de los festivales de cine de mayor renombre, el Festival de Cannes, en donde Alfredo Landa y Paco Rabal, consiguieron la Palma a mejor actor, en un premio ex aequo, en una ceremonia donde las palabras de agradecimiento de Paco Rabal al recoger el premio fueron “Milana bonita”.

Mario Camus, también vio reconocida su labor al recibir una mención especial del jurado.
Camus, es uno de esos directores literarios y ya veteranos que han dado fama internacional al cine español, puesto que ha ganado premios en Berlin, (consiguió El Oso de Oro por "La colmena") Buenos Aires, Montreal y por supuesto en los premios Goya.
Aunque hoy por hoy se encuentra un poco perdido (su ultima película, "La playa de los galgos", apenas tuvo reconocimiento y pasó desapercibida), Camus es ya realizador de importancia en nuestra filmografía y sobre todo un buen adaptador de grandes novelas. En su carrera destacan, "La casa de Bernarda Alba", "La colmena", "Young Sánchez", o la fallida "La ciudad de los prodigios", ambientada en la agitada Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX.

La labor de dirección de Mario Camus es encomiable, pero no menos plausible es la de sus actores, destacando a Alfredo Landa y Paco Rabal, los cuales compones unos personajes míseros, ingenuos y subordinados con un cruel realismo. El Azarías encarnado por Rabal es icono del cine español.

Landa se confirmó como actor dramático en la década de los 80, tras haber sido uno de los cómicos cinematográficos mas importantes del cine de la transición (“No desearas al vecino del quinto”, “Vente a Alemania, Pepe”, “Jenaro el de los 14”). Garcí le dio la oportunidad con “El crack” en el año 1981 de demostrar como no solo era capaz de hacer comedia. Desde entonces encadenó una serie de títulos notables como “La vaquilla”,“Tata Mía”, “El bosque animado” o la cinta que nos ocupa.

Tampoco se descubre nada si afirmamos que Paco Rabal, es otro de los grandes de la cinematografía española. En sus inicios galán, Rabal fue evolucionando en sus registros de la mano de Buñuel, del cual era uno de sus actores fetiche. Trabajo en Francia, Italia o México y realizo films tan sonados como “Viridana” (este, a la par que polémico) o “Nazarin”, ambos con Luis Buñuel.
Actor prolífico hasta su fallecimiento, ganó el Goya por una de sus más antológicas interpretaciones solo unos meses antes de morir. La película en cuestión era “Goya en Burdeos” y su papel el del delirante Goya.

“Los santos inocentes” se ambientan en los años 60 en el cortijo de una familia aristócrata y franquista, un universo propio donde se contrastan dos mundos muy marcados, el de los amos y el de los criados, a través de unos personajes inolvidables.

Es esta una dura crónica rural en los años 60, un periodo donde el contraste entre clases sociales es abismal y unos dominan completamente a otros sin ningún tipo de piedad o compasión, como consecuencia de la alta diferencia entre unos y otros, provocada por el sistema de reparto agrario, del cual salieron claramente beneficiados nobleza y burguesía.
La familia de Paco (Landa) y Regula(Terele Pavez) es el verdadero ejemplo de la sumisión a la que se ven abocados los campesinos de estos años, un crudo ejemplo de pobreza, miseria e infortunio así como de la ingenuidad.

Son seres que asumen su condición y no intentan discutirla, sus vidas se deben únicamente a los amos, los cuales también asumen otro estatus y lo llevan al paroxismo. El que es pobre se sabe pobre y el que es rico se sabe rico, y ambos ejercen su posición.

En “Los santos inocentes” esa miseria es aun mayor y se ve salpicada por dosis de ternura lo que hace que el retrato sea si cabe mas eficaz. Esa hija disminuida, inútil, a la cual deben de mantener con sus escasos recursos o Azarias un personaje desquilibrado que consigue la complicidad y el cariño del espectador.
Son seres bondadosos machacados por la vida, en contraposición con la fortuna, la tangible y la que no lo es, de los ricos.

"Los santos inocentes" se rodó en escenarios extremeños sin perder la fuerte carga emocional que contenía la novela original de Miguel Delibes, el cual ya dio otras novelas a adaptar a directores como Ana Mariscal o Antonio Mercero.
Dura, cruel, tierna, inocente e ingenua, estos son algunos de los adjetivos que se le pueden dar a "Los santos inocentes", sin duda uno de los mejores films patrios de los años 80.

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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

5 comentarios

  1. Anónimo says:

    ¡Por fin se habla de CINE en este foro! Tanto "pirata lamentable del caribe" da grima ya...
    ..¡a continuar con esta tendencia! y ofrecer especiales de Erice, Kaurismaki, Park-Wook, Kitano, Kiarostiami, Wenders y los grandes, en definitiva. ¡¡Que ya estamos saturados de Goonies!! Leñe.
    (Jalt Vader dixit, a pesar de ligeros problemas de identificación con el blog)

  2. Cierto JaltVader; lo que hacen Erice, Camus, Kaurismaki, Park-Wook o Kiarostiami es cine...pero siento comunicarte que queramos o no, tambien lo es el que hace Gore Verbinski o Bryan Singer...

    Personalmente, no creo que siga con esa tendencia que comentas...no soy yo el más indicado para hablar de Kaurismaki o Kiarostami...eso lo dejo para otros que controlen más sus filmografias (y cuidado que en ese ambito hay mucho pseudocinefilo que aun habiendose aburrido viendo "El sabor de las cerezas" dirá que es la gran obra maestra del cine contemporaneo)

    Un saludete

  3. JaltVader says:

    ¡¡¡¡ES QUE "EL SABOR DE LAS CEREZAS" ES LA GRAN OBRA MAESTRA DEL ARTE CONTEMPORANEO MUNDIAL!!!!!
    ¿Se puede dudar eso?? NOOOOOOOO

    (Lamento no poder explicar como se debe el porqué del calificativo, pero tengo cita con mi optico para comprarme unas nuevas gafas de pasta, las terceras este año)

  4. Gran film

  5. Gran film