29 de junio de 2006
no image


Porque es un superheroe hecho para todos los tipos de seres humanos. Incluyendo a aquellos sin el menor sentido del ridículo. El Superheroe del pueblo triunfará en las pantallas!! (A los comentarios que llega uno cuando la cartelera está bajo mínimos...)
Read more
25 de junio de 2006
no image

"Vecinos Invasores" es la última creación animada de Dreamworks, aquella compañia surgida de los millones particulares del trio Spielberg, Katzenberg y Geffen, y que se posicionó como la principal competencia en el terreno de la animación informática a la, hasta entonces, inamovible dupla Disney-Pixar.

Dreamworks comenzó con una fuerza enorme, creando títulos tan frescos y críticos como "Antz" y "Shrek". Una carta de presentación inmejorable que aportó una renovación en un terreno que ya de por si gozaba de gran brillantez en lo técnico y en lo que a guión se refiere. No en vano, títulos como "Toy Story" o "Bichos" habían sido un éxito sin paliativos por aquellos años.

Tanto "Hormigaz" como "Shrek", demostraron que los guiños cinéfilos, literarios o televisivos, la parodia y el humor menos infantil, tambien eran posibles en una cinta de estas caracteristicas.
Dreamworks, entraba asi, con rotundidad en el género, pegando fuerte y posicionandose como una potentisima competidora de Pixar.
Sin embargo, parece que lo de Dreamworks fue tan solo un buen arranque. Desde aquellas dos primeras películas, solamente en "Shrek 2" se han expuesto en la gran pantalla el modelo y las ideas con las que se presentó la compañia. El resto de films han sido productos tecnicamente bien realizados pero absolutamente por debajo del nivel, no solo de la propia Dreamworks, sino del cine de animación por ordenador en general.

"Madagascar", "El Espantatiburones" y ahora "Vecinos Invasores", nacieron bajo el lema (ya clásico y ultra utilizado) "de los creadores de Shrek", lo que les garantizó una recaudación estimable. Es cierto, que este trio de títulos estan dirigidos a un público infantil (aunque en una menor medida "El Espantatiburones") pero ello no tiene porque conllevar el descuido argumental, basado en la repetición de situaciones vistas en mil y una peliculas animadas, y la ausencia de originalidad en personajes y esquemas.
Estas tres películas han demostrado que Dreamworks es capaz de lo mejor y de lo peor, y "Vecinos Invasores" está entre las estas últimas.

La película nos narra la historia de unos animales que tendrán que enfrentarse al mundo de los humanos cuando salten el seto que los separa de la ciudad, con el fin de conseguir comida. Entre ellos estará un mapache con oscuras intenciones.
"Vecinos Invasores" tiene momentos de gran ritmo, y de velocidad en las situaciones, pero tambien una enorme previsibilidad. Hasta los niños de hoy en día (más listos que el hambre), adivinarán todo lo que va a ocurrir con la sola aparición en escena del mapache. Porque...¿cuantas películas de animalejos que realizan un viaje fuera de su habitat natural, enfrentandose al mundo real, han visto los más pequeños de la casa en los últimos años?. Muchisimas. Y todas con los mismos malos de turno, el personaje bondadoso, el menos listo, el valiente y el gracioso, ya sean leones, comadrejas, serpientes o elefantes.
Y aquí es donde me pregunto yo, ¿Por qué Dreamworks no usa sus dotes imaginativas y argumentales (ampliamente demostradas) en los films meramente infantiles y si en los que pueden tener el favor del sector adulto?.

El caso es que el cine de animación por ordenador, está creando dos ligas en dos divisiones muy diferenciadas; una en la que participan unos pocos films ("Shrek", "Monstruos S.A.", "Hormigaz", "Toy Story") y otra formada por títulos con un descarado parecido y que visto lo visto, parecen hechos para cubrir expediente por parte de las distintas compañias ("Salvaje", "Chicken Little", "Robots" o, sin ir más lejos, la cinta que nos ocupa).

Yo por si acaso, miraria eso de "de los productores de tal" y "los creadores de cual"...nunca ha sido una buena señal, y tampoco lo es en la animación por ordenador...esa que tanta buenas tardes de cine nos ha dado.
Read more
24 de junio de 2006
no image

Es increible los frutos que está dando la investigación realizada por "El Séptimo Cielo" en Alemania, durante la celebración del Mundial de Futbol.
En el partido que enfrentó a las selecciones de Alemania y Ecuador observamos un caluroso abrazo entre dos jugadores de bandos contrarios. Uno de ellos era el anteriormente citado en el blog, Edison Mendez (pseudonimo de Denzel Washington), el otro, el alemán Michael Ballack.
Ese abrazo nos puso tras la pista del futbolista teutón. Sospechabamos que se podía tratar, en realidad, de Matt Damon, amigo de Washington desde que trabajaron juntos en "En honor a la verdad" al lado de Meg Ryan, y aficionados ambos al fútbol.
Y así fue. Algunos habitantes de Munich confesaron haber visto a Damon llegar hace unos años a la ciudad. Una peluquera de un barrio muniqués afirmó haber teñido su pelo del rubio al moreno. Y un funcionario bávaro aseguró haber tramitado su doble nacionalidad. No tardó el amigo Damon en cambiarse su nombre por el de Michael Ballack y en ponerse a entrenar con vistas a jugar el campeonato. Y ahí lo tenemos, como titular en la selección que le acoge, habiendo dado hasta el momento, dos asistencias de gol.
Ese abrazo con su amigo Denzel en los preliminares de un partido, lo delató, y "El Séptimo Cielo" estuvo atento.
Damon, al ser descubierto, ha confirmado su doble personalidad y ha jurado que volverá al cine para encarnar por tercera vez al agente secreto Jason Bourne, una vez haya acabado el Mundial.
Read more
19 de junio de 2006
no image

Estaré en la playa unos días. Volveré pronto con más artículos de cine, el cual esta un poco falto de noticias y estrenos importantes en estas últimas fechas. Entre tanto, escribiré "El Séptimo Cielo" en la arena y esperaré a que el agua lo borre. Hasta pronto!
Read more
18 de junio de 2006
no image

Primicia de "El Séptimo Cielo". En el más absoluto de los secretos, el actor Denzel Washington ha estado viviendo durante una larga temporada en Quito (Ecuador), hasta obtener la nacionalidad ecuatoriana. Durante ese tiempo, el actor ha entrenado mañana, tarde y también noche (actividad a la que el mismo conoce como "Training days") para conseguir ser convocado por la selección ecuatoriana de futbol y cumplir así uno de sus sueños de infancia; participar en un Mundial de Futbol.
Futbolisticamente, Washington, es conocido como Edison Mendez y hasta el momento ha jugado como titular en los dos primeros partidos del mundial, habiendo recibido una tarjeta amarilla.
Una vez finalizada su participación en dicho campeonato, volverá a EEUU y al cine, donde rodará "American Gangster", dirigida por Ridley Scott.
Read more
15 de junio de 2006
no image

-¿Qué quieres ser de mayor?. La infantil respuesta a esta pregunta era siempre la de un modelo a seguir, la de alguien de carácter heroico, distinguido o de suma importancia para el niño en cuestión, que imaginaba su futuro como tal; Bombero, medico, futbolista, o para los mas imaginativos, astronauta.
Pues bien, yo quería ser...Cary Grant, porque tenia perfectamente comprobado que a todo bombero, médico o futbolista les hubiera gustado ser como Cary Grant.

Las característica innatas de este británico, nacido en Bristol cuando el siglo XX empezaba a andar, fueron las que convirtieron en un icono universal de la elegancia, distinción y carisma. El cine fue el vehículo en el que desarrollo sus virtudes para componer una de las figuras masculinas mas encantadoras y envidiadas.
Ningún traje le sentaba mal, ninguna mujer se le resistía y se podía permitir el lujo de hacer el payaso, vestirse de mujer o pasearse en bata sin caer en el ridículo. Caía bien a todo el mundo y siendo un completo seductor logro que el resto de los hombres no solo no le odiasen, sino que además le admirasen.

Desde que desapareció de la gran pantalla, por acertada decisión propia, muchos han buscado al nuevo Cary Grant, a un sucesor en la educación y el encanto, en la socarrona risa y en la versatilidad, han buscado llenar el hueco de un caballero perfecto.

Sus comienzos en pequeños vodeviles donde ejercía de malabarista, humorista y bailarín le dotaron de una comicidad que al mezclarse con sus maneras y distinción convertirían a Grant en la figura única e irrepetible que es.
De ahí su extrema capacidad para ejercer, sin perder nunca la compostura, su rol en dramas, comedias, aventuras, romance o suspense.

Sus comienzos en la Paramount, con pequeños papeles secundarios, derivaron en papeles de galán en comedias románticas que le unieron a Marlene Dietrich, Carole Lombard o Mae West, pero fue su encuentro con Katherine Hepburn y su perfecta complicidad en la pantalla, los que consiguieron popularizar un subgénero cómico, el llamado “screwball comedy”.
Un claro ejemplo fue “La fiera de mi niña”(1938), con sus gafas de doctor y su despiste, buscaba los huesos que le faltaban a su brontosauro mientras era perseguido por un leopardo y retenido por una enamorada Hepburn. Una de esas maravillas creadas por Howard Hawks, frenética, absurda y divertida de principio a fin, que iniciaría una etapa de máximo éxito para Grant, (finales de los 30 y principios de los 40), donde encadenaría grandes clásicos como “Luna nueva”(1940), una de las adaptaciones de la novela de Hecht y MacArthur en donde manejaba ingeniosos diálogos con una rapidez pasmosa, de nuevo de la mano maestra de Hawks, “Historias de Philadelphia” (1940), una vez mas al lado de Katherine Hepburn disputándose su amor con James Stewart, o la teatral comedia negra “Arsénico por compasión” (1944), dirigida por el optimista Frank Capra.

Pero lejos de caer en el encasillamiento de seductor, Grant bucearía por la aventura en sobresalientes cintas, “Gunga Din”(1939) o “Solo los Ángeles tienen alas”(1939) o por el suspense, desde que el orondo genio ingles, Alfred Hitchcock, lo eligiese como uno de sus dos “alter ego” (el otro fue James Stewart).
Con Hitchcok, Grant aprendió a portar con ambigüedad y elegancia un vaso de leche “Sospecha” (1941), participó en el mas claro ejemplo de Mcguffin hitchcockiano para la obra maestra “Encadenados”(1946), dando uno de los mejores besos jamás vistos en el séptimo arte, a una entusiasmada Ingrid Bergman, y fue un astuto y huidizo ladrón en “Atrapa a un ladrón”(1955).

Pero la verdadera obra para la posteridad del dúo británico, Hithcock-Grant, fue la persecutoria “Con la muerte en los talones”(1959), pura cinta de espionaje con continuos giros arguméntales, en donde Grant suavizaba la intriga de la historia con algún que otro momento verdaderamente divertido.
El actor reconoció en multitud de ocasiones no entender la trama de la película, en parte porque Hitchcock le oculto muchos fragmentos del guión con el fin de sembrar el desconcierto del actor, que se transmitiría así en el desconcierto del Roger Thornhill cinematográfico. Una obra redonda, recordada por la intensidad de sus escenas, como la de la subasta, o la que tiene lugar en el edificio de la ONU, pero sobre todo por esa avioneta asesina que hizo que Grant se manchase su impoluto traje.

En ese momento Grant vivía un excelente esplendor interpretativo, acababa de hacer una deliciosa cinta romántica “Tu y yo” (1957), compartió pantalla con la erótica Marylin Monroe en “Me siento rejuvenecer”(1952) y junto a otro mito, en este caso viviente, Sophia Loren, en la “española” “Orgullo y pasión” (1957).

Billy Wilder llego a decir de el “Grant no recibió un Oscar hasta muy tarde porque la estatuilla estaba destinada a actores que hacían de enfermos, malos o parapléjicos, algo que con el no iba”.
Llego a ser nominado por “Serenata Nostálgica” (1941) y “Un corazón en peligro” (1945) y recibió un Oscar honorífico en 1970 cuando llevaba cuatro años retirado de la gran pantalla.

Una jubilación anticipada por propia decisión, con el fin de mantener esa imagen intacta y perfecta del Cary Grant, joven, arrebatador y encantador. Una carrera que cerraría con “Apartamento para tres” (1966), a pesar de que en estos últimos años continuó interpretando a maduros galanes junto a jóvenes y bellas actrices como Audrey Hepburn en la hitchcockiana “Charada” (1963).
Cuentan que Grant mando sobre el guión de este film obligando a introducir chistes sobre su edad y que su eterna condición de conquistador, cambiase por su edad, a la de conquistado.

Ni los rumores de su posible homosexualidad o impotencia pudieron con Cary Grant. Había creado un personaje propio, inmortal e insustituible. Vivió como un caballero y se despidió como lo haría un caballero o...como solo lo haría Cary Grant, el hombre que todos quisimos ser alguna vez.
Read more
12 de junio de 2006
no image

Amigos de "El Séptimo Cielo", os presento al demonio. Tras su apariencia inofensiva, con sus flores y su sonrisa, este hombre fue una vez la gran amenaza humana.
Nacido con un 666 debajo del brazo, acojonó al mismisimo Gregory Peck y trajo consigo una amplia sucesión de muertes.
Señores, señoras...ante vuestros ojos teneís a la tirania y la maldad personificada.
Este es Harvey Stephens o Damien o el anticristo o como lo querais llamar. Da miedo solo verlo.
30 años después, parece un hombre reformado...pero no lo es.
El que tuvo retuvo, y Stephens, después de posar para esta foto, hizo suspenderse en el aire al fotógrafo que le tomo dicha imagen hasta propinarle un severo puntapie en las reposaderas, a las cuales, acto seguido, quemó con una llama de fuego surgida de la nada.
Como diria Iker Jiménez...Escalofriante.
Read more
6 de junio de 2006
no image

Se acerca el Mundial de Futbol 2006 y es momento de que todos estemos con la Selección Española, para que llegué lo más lejos posible. Incluyendo a los bloggers que día tras día manifestamos nuestros gustos, ya sean cinéfilos o no, por la red.

Con ese motivo, Matías Cobo del blog, tambien dedicado al séptimo arte, "Silencio, se rueda", ha diseñado la pequeña banda que se puede ver junto al título de este blog y que vosotros podeis añadir a vuestra pagina a través de este código.

Así que desde "El Séptimo Cielo" nos unimos a esta iniciativa, que ya han tomado algún que otro blog y os animamos a que todos vosotros hagais lo propio en vuestros weblogs. Todo sea por la Selección.

Como diria el sabio de Luis encolerizado de gusto; "A por ellos, oe!".
Read more
no image

No descubro ningún secreto si digo que "Hard Candy" de David Slade y triunfadora en el pasado Festival de Sitges, es una transformada revisión del cuento de "Caperucita Roja". Es obvia la referencia, que además es pretendida por el director durante todo el metraje, en lo que subyace a la historia y en lo que no (no hay más que ver el atuendo de la joven protagonista, compuesto por una capucha roja, o el cartel de la película).

"Hard Candy" es, por tanto, una "Caperucita Roja" en donde el Lobo es la victima y Caperucita el peligro. Un peligro revestido de adolescente resabiada.Esa es la propuesta que ofrece "Hard Candy", que se inicia con una conversación de chat en la que una joven de catorce años y un fotógrafo de 32 quedan para que este tome fotografias de la chica. Nada más lejos de la realidad. La historia de "Hard Candy" da la vuelta a la lógica de la situación, invirtiendo a los personajes y llevandola hasta el extremo. No será la chica de catorce años la que se vea expuesta al riesgo de una quedada con un adulto extraño, sino todo lo contrario. El porqué, vendrá dado por un ánimo de venganza y de odio impropio de alguién con tan corta edad.

David Slade utiliza esta premisa para narrar en un único espacio la tensión entre ambos personajes (casi los únicos de todo el evento), a veces con acierto y otras de un modo menos afortunado. Y es que, de la misma manera que en "La huella", "Saw" o "Palabras Encadenadas", la amenaza viene dada en forma de juego humano entre cuatro paredes, lo cual conlleva a la inevitable opresión de todo lo narrado. Si bien, "Hard Candy" anda lejos, cualitativamente hablando, de, por ejemplo, las tres películas citadas anteriormente

Slade abusa en todo momento de los primeros planos, que llegán a resultar excesivos. Es un director venido del videoclip, y no olvida su pasado, dotando a la cinta de un montaje propio de estas pequeñas historias musicales.Existe también, otro abuso en "Hard Candy", y es el de lo discursivo. El personaje de Hayley, la joven de catorce años, parece tener tan claras sus intenciones y las razones que le llevan a cometer sus actos, que no deja de repetirlos durante la hora y cuarenta minutos que dura la cinta.Todos los hechos ocurridos dentro de la casa, se suceden, pues, entre discurso y discurso, acusación y acusación, sin que nunca llegue a quedar nada claro.

Hay pocos giros argumentales en "Hard Candy" que se establezcan como un golpe de efecto para la historia. Y con ello, la posible intriga o temor contenido brillan por su ausencia.Para colmo, Slade, introduce una secuencia innecesaria, con el personaje de la actriz Sandra Oh, que parece querer entrometerse en los hechos, pero que solo pretende vender galletas. Absurdisimo.

Con todo ello, "Hard Candy" me parece una interesante propuesta, con leves dosis de denuncia a la pedofilia y con unas buenas interpretaciones de Patrick Wilson (visto en "El fantasma de la Opera") y Ellen Page ("X-Men III"), pero que termina resultando un film fallido al no ser capaz de mantener un climax constante de angustia. Quedará en el recuerdo por su momento de tortura (de un miembro que no desvelaré) y por ser, junto a "Closer" la única en sacar partido a eso que llaman "relación virtual".

Read more
1 de junio de 2006
no image

“Me gustaría creer en Dios, pero solo creo en Billy Wilder”, estas fueron las palabras que Fernando Trueba pronunció cuando en 1994, subió a recoger su Oscar por “Belle Epoque”. Al día siguiente, Wilder llamaría a Trueba; “¿Fernando? Hola, soy Dios. Te llamo para felicitarte por el Oscar”. Una vez mas, Wilder demostraba su ingenio y creatividad, adjetivos que fueron intrínsecamente unidos a su persona. Tenia ese toque de genialidad que muy pocos tienen, reinventó la alta comedia, dotó de cinismo al cine americano y se permitió el lujo de fallecer un Viernes Santo, fecha atribuida por el cristianismo a la de muerte de Dios, confirmando así la mas que acertada hipótesis de Trueba.

Samuel Wilder o Billy, como quería su madre que lo llamaran y como todos le llamaron, ha sido unos de los principales y mejores directores de la historia del cine, a la altura de Alfred Hitchcock o John Ford.
Heredero directo de Lubistch, para el cual escribió varios guiones, fue único a la hora de criticar ácidamente sin ser criticado, y el mas grande en manejar cualquier genero con perfección.

Son sus películas las que le dotaron de fama, pero también su acierto en crear iconos y mitos del siglo XX, fue la persona que levantó la falda a Marilyn Monroe en una de las bocas de ventilación del metro de Nueva York (“La tentación vive arriba”), fue capaz de convertir al duro, implacable e insensible Humphrey Bogart en un tierno y tímido personaje que conquista a Audrey Hepburn en “Sabrina” , y tuvo la osadía de vestir a dos hombres de mujer en los castos y conservadores años 50 (“Con faldas y a lo loco”).

Billy Wilder, austriaco de nacimiento, tuvo que emigrar pronto de su país natal, donde toda su familia había sido victima de genocidio alemán. Tras su paso por París y diversas ciudades europeas llegó como periodista a Estados Unidos, donde su afilada pluma y sus contactos con compañeros europeos que trabajaban en Hollywood, le abrieron las puertas a la escritura de guiones para directores como William Dieterle, Raoul Walsh, Howard Hawks o Ernst Lubistch, al cual Wilder siempre ha considerado como su maestro. De esta etapa salieron films como “Ninotchka”, “Bola de fuego” o “La mujer del obispo”.
Esta exitosa etapa le proporciono a Wilder cierto renombre dentro de la industria y pronto dirigiría su primera película en América,“El mayor y la menor”.Fue en 1944, con “Perdición”, cuando conseguiría su primer éxito.

“Perdición” fue una de las primeras y mejores demostraciones de cine negro de la historia del cine, la cual suscitó la envidia del mismísimo Alfred Hitchcock, quien tras ver la película declaro que “Desde Perdición, las dos palabras mas importantes del mundo del cine eran: Billy Wilder”. Al año siguiente, el director austriaco conseguiría sus primeros Oscars de los 6 que obtuvo, gracias a “Días sin huella”, un drama que trataba el tema del alcoholismo.

A partir de este momento Wilder se dedicó a crear una obra maestra tras otra, en las cuales guardaba un espacio a la critica, a la denuncia de los métodos de la prensa amarilla (“El gran carnaval”) o al propio Hollywood en la grandisima “El crepúsculo de los dioses”.
Tras crear maravillas como “Traidor en el infierno", "Sabrina”, o “Testigo de cargo”, Wilder comienza su mas cómica etapa, que empezará en 1959 con “Con faldas y a lo loco” y que no abandonará, salvo contadas ocasiones (“La vida privada de Sherlock Holmes”), hasta su ultimo film “Aquí un amigo”.

Gracias a sus ocurrentes diálogos, cargados de dobles sentidos y juegos de palabras, a su facilidad para crear situaciones y a sus inmejorables colaboradores, adquirió el calificativo de maestro de la comedia.
Jack Lemmon y Walter Matthau, también aportaron su importante granito de arena, con sus magnifica conjunción cómica para que Wilder obtuviera tal denominación.

En 1960, alcanza su cima con “El apartamento”, tierna y agridulce, cómica pero dramática, esta era su película más completa y una de las más perfectas que ha hecho Hollywood.
La historia de un pobre diablo de oficina (Jack Lemmon) que se enamora de una compañera de trabajo (Shirley MacLaine) y que deja su apartamento a sus infieles compañeros, era la historia en que se veían y siguen viendo millones de personas en todo el mundo. “El Apartamento” ganó 5 Oscars en 1955 y dio a Billy Wilder 3 premios en una misma ceremonia, algo que hasta el momento nadie ha igualado.

Esta etapa continuaría con otras grandes películas como “Uno, dos, tres”, una sátira sobre el comunismo con un divertidísimo James Cagney, “Irma la dulce”, para la que volvería a contar con la pareja Lemmon-Maclaine, “En bandeja de plata” o “Primera Plana”, ambas con Lemmon y Matthau en estado de gracia.

En 1981, Wilder se retiraría del cine, a juicio de muchos demasiado temprano, aunque seguiría trabajando todas las mañanas durante todos los días, como venia haciendo desde sus inicios. Desde entonces mucha gente pidió su vuelta a la dirección de películas, pero Wilder nunca lo hizo, en parte porque los estudios se negaban a pagar la alta cifra que requería su seguro, debido a su avanzada edad.

Sus últimos años los pasó recogiendo premios y homenajes y hasta el empeoramiento de su enfermedad pulmonar no dejó de crear nuevos guiones.

Con su perdida desapareció la última figura cinematográfica con mayúsculas, una figura que caprichosamente apuró su muerte hasta el último momento llegando a ver fallecer a dos de sus compañeros y grandes amigos, Walter Matthau y Jack Lemmon.

Billy Wilder murió, teniéndolo todo, su preciada colección de cuadros, una joven y cariñosa mujer, un buen número de obras maestras en su haber, el reconocimiento de toda la industria del cine y todos los premios cinematográficos existentes, solo le faltaba algo que deseaba y que todos habrían aplaudido; Ser inmortal, pero, claro está, ... Nadie es perfecto.
Read more