28 de agosto de 2007
PUES ESO, CAÓTICA

Julio Medem, uno de los directores más importantes del cine español, uno de sus autores más reconocidos y creador, entre otras, de; “Tierra”, “Lucia y el sexo” o esa bellísima película que es “Los amantes del circulo polar”, consigue, con su más reciente film, “Caótica Ana”, exasperar al espectador con una cinta enteramente autocomplaciente y comprometedora, ya que expondrá a este film ya su figura a las más feroces críticas del lugar.

El autor vasco ha rodado una película extremadamente inherente a su persona y a su entorno. Casi un antojo privado. La historia de Ana, una chica ibicenca que se traslada a Madrid para compartir sus pinturas y aprender el arte y que empezará a sufrir shocks que le llevarán a recordar sus vidas anteriores a partir de sesiones de hipnosis.

A través de esta historia, Medem ha cargado su universo fílmico al máximo. Ha llevado su obsesión por la simbología y la metáfora al mayor grado posible, y todo para contar una historia que se va descubriendo vacía e incoherente a cada minuto que avanza el metraje.

Empieza “Caótica Ana” como una exaltación del mundo hippie y moderno. Como una oda a la comuna creativa, al joven libre e indómito y al “buenrollismo”. Sin embargo todo suena artificial, poco creíble. Los diálogos que mantienen Ana y Linda (Manuela Vellés y Bebe) son imposibles. De tres conversaciones, dos son metafóricas o con ínfulas de importancia, algo que puede quedar bien sobre el papel, pero que resulta impensable que hayan salido de las protagonistas. Y eso que Manuela Vellés se esfuerza en recitarlas. Lo de Vellés, para ser su primera película, es digno de elogio. Su entrega al personaje de Ana es encomiable. Aparece en el 99% de las escenas y lidia con garantías los diferentes matices interpretativos que le exigen un papel y un personaje que no es, para nada, fácil. En las antípodas del esfuerzo interpretativo encontramos a Bebe, fatal y pasota en su papel de amiga y consejera de Ana.

Es precisamente ese aire de importancia, autobombo, esa pretenciosidad, lo que lastra a “Caótica Ana”. Cada movimiento, cada momento está sobrecargado, cada escena dotada de una trascendencia que impide la naturalidad, que evita cualquier atisbo de emoción. Hay una escena en la que Ana dice no buscar la profundidad en sus pinturas, sino apostar por la sencillez. Justo lo opuesto a lo que Medem ha querido hacer con “Caótica Ana”.

Pero ¿hacía donde nos lleva “Caótica Ana”? ¿Requería esta historia tal grado de abstracción? El caso es que “Caótica Ana” se demuestra finalmente vacía. De poco sirve que nos molestemos en unir las piezas de ese puzzle regresivo, lleno de fundidos en negro y parajes llamativos, de hipnosis y reencarnaciones, de padres, mujeres, arte conceptual y sexo y desnudos gratuitos, “Caótica Ana” es solamente la historia de una chica desubicada, impulsiva, soñadora y rebelde. La simple historia de una hippie sin rumbo a la que Medem ha elevado a la categoría de Diosa en la que ha resumido su visión del poder femenino. Demasiado artificio para tan poco.

“Caótica Ana” es la peor obra de Medem hasta la fecha. Dirigida erronemente a un público inmaduro. Un continuo de momentos irracionales, de secuencias forzadas y metidas con calzador (la historia de Lluis Homar, el cutre cameo de Antonio Vega, al más puro estilo Caetano Veloso en “Hable con ella”) donde solo destaca la bella fotografía y localizaciones, la mística música de Jocelyn Pook (la compositora de “Eyes Wide Shut”) y el debut de Manuela Vellés.

La secuencia final de “Caótica Ana” es la viva imagen de la industria del cine español; politizado y carente de buen gusto. Una secuencia bochornosa y vergonzosa. Fea. Caprichosa e innecesaria. Ni siquiera su presencia dentro de la trama tiene una mínima justificación.
Que Medem, uno de los directores estandarte del panorama cinematográfico nacional, haya rodado una secuencia como esa, es algo verdaderamente preocupante y evidencia el gravísimo estado de salud de nuestro cine, al que es muy difícil defender. Un final de película tan vulgar e inoportuno como para castigar al cine español de rodillas, cara a la pared, durante unas 12 horas.

“Caótica Ana” es un error muy embarazoso para el cine patrio y un punto negrisimo en la carrera del director vasco, que tendrá que mejorar mucho en su próxima cinta para ganar de nuevo el favor de su público.

Read more
24 de agosto de 2007
MEME: MIS 25 PREDILECTAS

Aunque ya hice públicas mis películas favoritas en una ocasión anterior, ahora lo vuelvo a hacer. Soy incapaz de no responder a uno de esos "memes" que de vez en cuando le envian a uno, más que nada, por deferencia con aquel blogger que ha pensado en mi como sujeto al que proponer un tema.

Y lo cierto es que, David Alayón, responsable de "Pisito en Madrid" siempre se acuerda de este pequeño blog. Solo el hecho de ser uno de los blogs escondidos en su trivial de la blogoesfera ya es un honor.

Así que, aquí van mis 25 cintas favoritas (y envio la cadena a todo aquel que quiera, gustosamente, seguirla);

3. "CHARADA" (1963)
4. "PSICOSIS" (1960)
11. "VERTIGO" (1958)
12. "PERROS DE PAJA" (1971)
15. "EYES WIDE SHUT" (1999)
Read more
20 de agosto de 2007
CINE DE VERANO; "ALWAYS" (PARA SIEMPRE)

Se llamaba: Always
Era del año: 1989
El que mandaba: Steven Spielberg
Los que aparecian: Richard Dreyfuss, Holly Hunter, John Goodman, Brad Johnson, Audrey Hepburn
El que componía: Como no, John Williams
Los que pusieron los dólares: Amblin (o sea, el mismo Spielberg)

"Always" es la peor película que ha hecho el rey Midas de Hollywood, Steven Spielberg.
No es esta una afirmación injusta, derivada de una comparación entre esta película y cualquiera de las obras maestras del director de "Tiburón", "Encuentros en la tercera fase", "Munich" o "La lista de Schindler"(de la que por supuesto, saldría perdedora), sino que lo es por méritos propios.

En "Always", conocida en nuestro país como "Para Siempre", Spielberg mostró la peor cara de su cine. Aquella en que la narración es excesiva y premeditadamente afable, positiva, dulzona, en la que la visión de la familia, pareja, etc, es algo maravilloso y perfecto, que inapelablemente se encamina al happy end y donde existe siempre algo sobrenatural. Esas cualidades, que por ejemplo,están sabia y enternecedoramente utilizadas en "E.T", consiguen aquí (y también en su película inmediatamente posterior, "Hook") irritar al espectador.

Y es que Spielberg, estaba empeñado en hacer esta película, un remake de "Dos en el cielo" ("A guy named Joe"), drama dirigido por Victor Fleming en 1945 con Spencer Tracy, Irene Dunne y Van Johnson. Ya demostró su amor por esta película, en "Poltergeist" (donde Spielberg era guionista, productor, y casi director) obligando a Tobe Hooper, a introducir una secuencia en donde se está pasando esta película por la televisión, y no cejó en este empeño hasta que puso en marcha "Always".

Pero no mostraría Spielberg mucho tino en este proyecto. Su reparto era imposible. Richard Dreyfuss no colaba como héroe, ni tampoco Holly Hunter como al chica enamoradiza. John Goodman era el bufón de turno y Brad Johnson era un galán de look clásico tan torpe interpretativamente hablando como torpe era su personaje y pésima su carrera posterior.

La primera media hora de "Always" es el mayor desacierto de toda la carrera del maestro. Algo insoportable, un continuo de chistes y bromas sin gracia, un aire a telefilm pasado de moda y una especial fijación del director en hacernos creer que su amigo y actor fetiche Richard Dreyfuss es encantador. Inevitablemente sabremos de antemano el final de su personaje (porque "Always" está repleta de tópicos de principio a fin) y una vez comprobada su nueva vida celestial, también el modo en que acabará su nuevo propósito, por lo que en ningún momento a lo largo de la narración, existirá el menor interés para el espectador. Spielberg, que siempre ha sido un excelente contador de historias, comete aquí ese error tan grave.

Y claro está, frente una historia incapaz de interesarnos, mucho menos podremos emocionarnos, aunque no será por la intención de Steven, que busca y rebusca ese efecto hasta la saciedad, creando secuencias innecesarias (el baile en el salón con la música del radiocassette), abusando de los paisajes y de la fotografía de Mikael Salomon y de la música de su inseparable Williams, no logrando otro efecto que el de alargar el tedio hasta las 2 horas de metraje.

Dentro de una filmografía modélica y sobresaliente, como es la de Spielberg, "Always" es un punto negro. Un film decepcionante, que ya en su momento fue rechazado por la crítica y que visto hoy, demuestra haber sufrido mucho con el paso del tiempo.

Una pena que esta fuese la cinta con la que la mítica y delicada Audrey Hepburn cerrase su carrera, interpretando, brevemente, el papel de un ángel. Una pequeña aparición, cuatro años antes del fallecimiento de esta gran actriz y figura del mundo del cine, que será la única razón por la que dentro de 20 o 30 años, pueda ser recordada "Always".
Read more
17 de agosto de 2007
CLOSER A LA FRANCESA

Vaya, vaya...plagio al canto para este caluroso día de Agosto...

"Les Témoins" (que llevará por título en nuestro país, "Los Testigos") es la última película del veterano director francés André Techiné, presentada en la Berlinale y de próximo estreno. Su cartel se asemeja descaradamente al de la estupenda a la par que polémica, película de Mike Nichols, "Closer", con la que tiene poco o ningún parecido argumental.

La semejanza principal es la de la composición de los protagonistas mirando al frente, pero también en la forma en que se presentan los nombres de los actores en la parte superior del cartel, y en el color rojo y ubicación del título de la película. Las únicas diferencias; el cambio de mayúsculas por minúsculas y la presencía de un personaje más en la de Techiné, que eso si, parece pegado con Photoshop a ultimísima hora.

¿Pensaban que no nos daríamos cuenta?
Read more
14 de agosto de 2007
CINE DE VERANO; "KISS KISS BANG BANG"

Se llama: "Kiss Kiss Bang Bang"
Es del año: 2005
El que manda (y sobre todo escribe): Shane Black
Los que aparecen: Robert Downey Jr., Michelle Monaghan, Val Kilmer, Corbin Bersen
El que compone: John Ottman
Los que ponen los dólares: Warner Bros.

Tras ejercer de inventor de ese subgenero tan socorrido que fue el de las “buddy movies” (con tan solo 22 añitos, él era el guionista de “Arma Letal” pionera en esto de poli serio y compañero chistoso), Shane Black decidió aumentar sus funciones y no ejercer únicamente de guionista (fue uno de los más certeros y mejor pagados en los 80 gracías a “Una pandilla alucinante”, “El último boy scout” o “El último gran heroe”) sino también de director, con la desapercibida “Kiss Kiss Bang Bang” estrenada de tapadillo, con un poster que tiraba para atrás y una campaña publicitaria escasa o nula.

Black ha hecho con “Kiss Kiss Bang Bang”, una obra con visos de peli de culto. En ella juega a su antojo, libremente, y lo más importante; disfrutando de ello, con el cine negro, la narración en off, esas buddy movie que tan bien conoce, el thriller y la comedia de enredo, para contarnos la historia de un ladronzuelo (pletórico Robert Downey Jr.) metido a actor por casualidad y enviado a Los Angeles, donde se reencontrará con su amor de infancia (bellísima Michelle Monaghan) y tendrá que investigar un caso junto al detective Gay Paris (amanerado Val Kilmer).

Desde su comienzo, con unos créditos a lo Saul Bass y la divertidísima narración de apertura por parte del personaje de Downey Jr. (-"Los Angeles. Quiza os esteis preguntando como he acabado aquí o quizá no, quizá lo que os pregunteis sea porque se queda la mierda de los comics pegada en la plastilina, pero como no veo otro a otro puto narrador, a callar”-), “Kiss Kiss Bang Bang” va enganchando gracias a su verborrea fácil, a sus diálogos ocurrentes y socarrones, a su fragmentación por capítulos, llamados cada uno como novelas de Raymond Chandler, y a la estupenda química entre el trío protagonista.

Su historia es enrevesada y con muchos nombres, como buena narración noir, la cantidad de tacos por segundo y ese homenaje constante al género “pulp” recuerda a “Pulp Fiction” y cuando Downey Jr. se dirige directamente al espectador desde su narración, puede recordar a mi amado Cusack de “Alta Fidelidad”.

“Kiss Kiss Bang Bang, por haber pasado inadvertida, sorprenderá todavía más a aquel que la descubra. Es cine de máximo disfrute, con grandes dosis de ironía, parodia y cachondeo, donde Shane Black reinventa la forma narrativa, rompiendo cánones, siendo anárquico y guiñando un ojo al espectador (-“Tranquilos, vi la última de “El Señor de los anillos”, está no va a acabar 17 veces. Hay solo una escena final para el deleite de vuestros sentidos”-) y además demostrando ser un sobresaliente dialoguista.

Un film absolutamente reivindicable, divertidísimo y original. De lo más ocurrente que se ha hecho en Hollywood en los últimos años, y que no recibió la atención que se merece. Por eso y muchas cosas más, “Kiss Kiss Bang Bang” oposita a film de culto desde ya mismo. Corred al videoclub...o a ese medio "innombrable" y por todos conocido donde el ser humano se hace con películas como esta y otras muchas...

Read more
9 de agosto de 2007
7 de agosto de 2007
UNA JOYA DE PIXAR...

Pero no una cualquiera. “Ratatouille” (pronunciado Ra-ta-tuí) es la obra más perfecta y madura que ha hecho esta compañía hasta la fecha, algo que viniendo de la responsable de “Toy Story”, “Monstruos S.A” o “Bichos” es un halago de tamañas proporciones.

El hecho de estar dirigida por Brad Bird, es la clave del magnífico resultado. En su anterior película, “Los Increíbles”, Brad Bird intentó conseguir ese equilibrio tan buscado por el cine de animación; convencer al niño y al adulto por igual, con unas premisas que acercaban su figura a la de un verdadero autor de cine animado. Con aquella cinta, la historia de una familia de superhéroes cotidianos, Bird anduvo cerca de demostrar; en primer lugar, que las películas animadas también podían durar cerca de las dos horas sin resentirse demasiado, y en segundo, que una mayor naturalidad (y una menor comicidad) en las reacciones de los personajes podían dotar de un mayor realismo (partiendo del hecho en que asumimos que esta es la historia de un rata cocinera) y sensatez a la narración. Una humanización de los personajes a la que ya se acercaban las primeras producciones Pixar y también Dreamworks, y que se constituyeron como una de las más importantes evoluciones sobre el dibujo animado clásico, pero en las que, sin embargo, aun se mantenían resquicios de aquel.

Remy, la rata protagonista de “Ratatouille” es el paradigma de lo que Brad Bird pretendía y que todavía John Lasseter (“Cars”, “Toy Story 2”, “Bichos”) o Andrew Stanton (“Buscando a Nemo”) no han empleado. Es este, el personaje protagonista con mayor sentido común del cine de animación más reciente. Una rata, consciente de su condición de roedor, pero con un talento innato a lo Jean Baptiste Grenouille, que se ve en la oportunidad de poder explotar su talento y aprovechar su oportunidad en el mundo de la gastronomía. Parece descabellado y vuelve a sonar a argumento de dibujos animados, pero en realidad Bird ha logrado esa humanización de la que hablamos a través de esta talentosa rata, la cual siempre conoce su posición, sus orígenes, es realista, prudente, y no busca la compasión del espectador a través de lamentos o la risa, por medio de simples gesticulaciones o torpezas.

Sin duda, Remy brilla en el conjunto de este inteligente evento animado, que efectivamente, supone esa evolución del género. Su duración, casi dos horas no supone un lastre, sino todo lo contrario. Asistimos a 120 minutos de brillantez técnica, en la que sus largos e inimaginables travellings se antojan maravillosos (como lo eran los de “Monstruos S.A." y en los que Pixar es experta) y que aportan gran dinamismo en la primera parte de la cinta y su guión (obra del propio Bird) siempre transita un camino entre lo excelente y ocurrente, sacando un partido enorme a la dualidad de introducir a una rata en una cocina, su hábitat más improbable y sus posteriores efectos en la historia.

Es esta una película sobre la igualdad de oportunidades, sobre lo exquisito, lo elegante (la ciudad de París está muy presente) lo refinado, cualidades todas opuestas a lo que puede suscitar el simple hecho de ver a una rata. “Ratatouille” es también una película sobre la perspectiva; la que ha dado Bird a la animación informatizada y la que tiene ese impagable personaje llamado Antón Ego, venenoso crítico culinario, que verá como se tambalean los cimentos de su discurso en esa oda a la cocina más elemental y humilde (como la de una madre) en forma de plato “de toda la vida”.

“Ratatouille” nos regalará, una crítica sublime, la realizada por Antón Ego, como colofón a una obra impecable, que se puede ubicar en lo más alto del cine de animación por ordenador, y que alcanza una perfección técnica (mención especial a la afrancesada música de Giacchino) y de fondo como pocas películas lo han hecho a lo largo de esta temporada cinematográfica.

Estamos, sin ningún lugar a dudas, ante una de las mejores obras de este año. Y si una una rata ha logrado colmar sus aspiraciones culinarias, ¿por qué no iba a conseguir esta mención “Ratatouille”?. Todo es posible, si viene de Pixar.
Read more
4 de agosto de 2007
SEPARADOS AL NACER

Repasando la lista de actores elegidos para el reparto de la esperadisima adaptación de "Watchmen", el comic de Alan Moore y Dave Gibbons, me encuentro con esta foto de Jeffrey Dean Morgan, que se pondrá en la piel de El Comediante. Necesité varios pestañeos para intentar no reconocer a Javier Bardem en su rostro, algo que me fue sumamente complicado. Si yo hiciese una película sobre dos hermanos, tendría claro que ficharia a ambos para dotar de credibilidad a mi historia. Jeffrey Dean Morgan, es actor de "Anatomia de Grey" y esta es su gran oportunidad en el cine. Más de uno encontrará este parecido a medida que la popularidad de Morgan vaya aumentando.

De paso, y aprovechando este parecido más que razonable, os informo de la existencia de una nueva sección que aparece en la barra lateral de este blog, y que reune los "Parecidos Razonables" que se han ido publicando en "El Séptimo Cielo". En el, podreís ver a M.Night Shyamalan y a su clon, Jon Secada o a Sara Montiel y un trozo de madera de un barco, a la espera de nuevos parecidos que siempre rondan mi cabeza. El próximo puede que sea; Nicolas Cage y un palo.
Read more
3 de agosto de 2007
PARA FANS DE MEDEM...

El cartel de "Caótica Ana".

La nueva cinta del director vasco en la que parece plantear, de nuevo, su singular universo narrativo, en este caso a través de la mirada de Ana, protagonista absoluta de la cinta, y encarnada por la debutante Manuela Vellés, la cual vive la vida de otras mujeres que fallecieron de forma trágica. En su viaje existencial le acompañan Charlotte Rampling ("Swimming Pool"), Bebe ("La educación de las hadas") o Nicolas Cazale (el protagonista de la marroquí, "El largo viaje").

Por lo que se puede deducir del trailer de la sexta película de ficción de Medem, "Caótica Ana", parece una prolongación de "Lucia y el sexo", al menos en su contenido sexual y en sus soleada imagenes, que antes nos situaban en Formentera y que,ahora, han sido rodadas en Ibiza y Canarias.

Con Medem se puede conectar o no hacerlo jamás. Sus mundos son personales y llenos de recovecos. Le encanta la simbologia (especial fijación por los agujeros negros), el azar, la ubicuidad del ser humano y explorar el acercamiento entre sexos y sus relaciones (maravillosa es, en este sentido, "Los amantes del circulo polar", la mejor película española de los 90).
Medem es el cineasta español más especial, original y particular, a la par que misterioso. Uno de los pocos, capaces de dotar de una personalidad única a nuestro cine. Y además se prodiga poco, por lo que cada película suya es recibida con los brazos abiertos y es una cita obligada para el espectador amante del cine nacional.

El 24 de Agosto llega a las pantallas. Mientras tanto, aquí teneís su trailer.
Read more
1 de agosto de 2007
EN EFECTO; CAPITULO ALARGADO

Lejos de dar el salto a la gran pantalla componiendo una obra de constantes cinematográficas, es decir, adaptar una serie de tv al cine siguiendo unos patrones más cinematográficos que televisivos, "Los Simpson, La película", ha sido aquello que todos podiamos imaginar, un capítulo de mayor duración a la que estamos acostumbrados.

Viendo el modo en que comienza la cinta, comprendemos que Matt Groening y compañia no han pretendido hacer otra cosa. Esa frase de Homer, algo asi como "porque pagar cuando esto lo puedo ver gratis en la tele", es toda una irónica declaración de intenciones, y una manera de desmontar de antemano el principal argumento con el que la crítica podría atacar a esta película, ese simple alargamiento de la formula televisiva.

Efectivamente, "Los Simpson, La película" es la cuadruplicación del metraje de uno de sus muchos episodios televisivos, y probablemente no sea mejor que algunos de los memorables capítulos que nos han ofrecido a lo largo de su historia aunque, eso si, su visionado, supone un agradable entretenimiento, de ligereza veraniega, con los gags y guiños típicos de la serie, y sin olvidar ese esquema habítual con el que se estructuran las entregas televisivas; un hecho entroncado con lo absurdo, (Homer se encariña de un cerdo) da pie a la acción, (la contaminación extrema de Springfield y la respuesta posterior del gobierno norteamericano) para a partir de ahí, desarrollar un buen número de chistes, gags y reflexiones "tipo Homer". Nada nuevo de lo que ya conocemos, pero efectivo.

De ahí, que no sea tan reprochable la citada condición de "capítulo estirado", sino más bien, lo poco novedoso de la propuesta en proporción a los muchos años transcurridos entre el inicio del éxito de la serie y el traslado a la pantalla, entre los cuales ha habido un tiempo más que suficiente y maravilloso para idear y elaborar un colofón único en forma de film a la que ha sido la serie animada más transgresora, popular y famosa de la historia de la pequeña pantalla, más allá de crear unicamente una dilatación de la formula, como ha sido el caso.

La parte positiva de "Los Simpson, La Película", ofrece; el lujo de poder observar a la familia amarilla en un radiante cinemascope, el absoluto protagonismo de un Homer totalmente entregado e inspirado, las secuencias de masas, que agolpan a todos o casi todos los secundarios de la serie, el arrollador comienzo y el desnudo de Bart.

En la parte negativa; la débil presencia de un antagonista de relevancia (la introducción del agente al servicio del gobierno se torna escasa), un importante bajón de ritmo cuando la familia cambia su lugar de residencia, y la música de Zimmer que pasa totalmente desapercibida. (Sin contar con la desagradable risa de la persona que tenía a mi lado, que además se reia a destiempo).

El consumo de "Los Simpson, La Película" es tan rápido como el tiempo en que tardaremos en olvidarla. Y eso, para el tiempo que fans y no fans han esperado, puede llegar a ser insatisfactorio, aunque no falle en su sana intención de hacernos pasar una divertida hora y media de nuestro día.
Read more