29 de diciembre de 2007
ADIOS 2007 Y...

De los 1408 candidatos que allí estábamos, solo podían quedar 300. Colocados por orden de lista, yo era el número 23 y si mantenía esa misma posición, quedaría admitido. Éramos como concursantes capaces de desmembrarnos los unos a los otros por ser el elegido. Yo era un manojo de nervios, porque aunque iba preparado, ese examen lo era todo para mí. Claro, que no era el único. A mi lado, un joven todavía con acné, repasaba apresuradamente las hojas del libro negro que todos habíamos tenido que estudiar. En ese momento, éramos 2 rivales casi iguales.

No tardaron en aparecer los examinadores, que ni se dirigieron hacía nosotros. Silenciosos, aguardaron la llegada del que era jefe de todo esto, con la caja que contenía las tan temidas pruebas. En cuanto se procediese al reparto de los exámenes, aquella sala se convertiría en una habitación sin salida en la que todos estaríamos abandonados a nuestra suerte. Recé un Padre Nuestro, a pesar de que tenía confianza ciega en mi mismo, e intente buscar en algún lugar de mi memoria los últimos esquemas mentales que realicé.

Una vez entregado, el examen nos pareció una gran estafa. Poco de lo que habíamos estudiado aparecía en esos malditos folios. Es cierto, que yo había pasado una mala noche, pero no lo suficientemente mala como para haber olvidado el temario. Miré, siete mesas más adelante, a mi mejor amigo, que tenía el mismo rostro desencajado que yo. Incluso, Suso, que era invencible en este tipo de pruebas, no hacía otra cosa que torres con sus bolis y lapiceros para enmascarar su intranquilidad y desconfianza. Definitivamente, era una prueba mortal.

Miré a Lucio, que estaba jugando con fuego. No valía para hacer trampas, y el lo sabía. Por un momento creyó que sería capaz de usar sus chuletas, que aquel sería un plan brillante, pero más bien, era un lío embarazoso. Estaba al borde la arritmia, las manos le sudaban y sus huellas se quedaban constantemente marcadas en su pupitre. El profesor, al que apodabamos "Mr.Brooks" y que parecía el hijo del mal, atravesó la línea recta que dividía la clase, y se acercó a él. Lo miró fijamente y le preguntó ¿y tú quién eres?. A lo que el respondió con un escueto "Yo" . ¿Qué tienes debajo del sombrero?. Lucio dudó, y pensó para sus adentros aquello de "no digas nada", y así lo hizo. -Dame 10 razones de peso para que no te expulse del examen. ¿Por qué? replico Lucio. Porque lo digo yo...

El examinador expulsó a Lucio, y pasó los siguientes cuatro minutos ejerciendo de espía y rondando por la clase buscando a Emma, la cual ya había sido pillada en anteriores ocasiones con haciendo trampas con "lo que no se ve". Teníamos un problema gordo. El profesor, en una borrachera de poder, fijaba sus ojos del mal en todos nosotros. Parecía disfrutar. En esos eternos minutos, sentimos el deseo de ser invisibles, y el peligro de ser cazados chuleta en mano. Era inútil hacer nada...cuando naces ya no puedes esconderte. Pasó por mi lado. Y lo que es peor, se detuvo. En ese preciso momento, estaban mis pelotas en juego. Cerré los ojos, confiando en que tras ese fundido a negro provocado me encontrase fuera de todo riesgo. Me dio tiempo a recordar los 2 días que pasé en París y dije para mis adentros "Garçon stupide". Era un secreto cantado que todos teníamos guardado un truco final por si el examen no salía bien. Lo habíamos hecho en todos y cada uno de los septiembres. Por fortuna, cuando despegué mis pestañas, el examinador ya no estaba junto a mí. En un golpe de suerte, Ana, tan caótica como siempre, rompió a llorar y llamó su atención. Ella era la nueva expulsada. Tras un largo silencio, el examinador solo le dijo; "Adiós pequeña adiós". Mi chuleta había pasado de ser un desastre a ser un engaño de lujo.

No hubo más interrupciones. Ellas y ellos y por supuesto, yo, regresamos al infierno de la prueba y nos dedicamos a finalizarla como buenamente pudimos, para salir pitando de aquel lugar, que se parecía más a un silencioso orfanato que a un aula de exámenes. Una vez acabado, se escucharon gritos en el pasillo, que aliviaron tensiones.

Ahora quedaba la espera de los resultados para saber si habíamos tocado el cielo. No sabía porque, pero tenía una premonición. 7 días más tarde, por fin salieron a la luz. Todos miraban las notas de todos. A mí, la vida de los otros me daba igual, solo me interesaba la mía, por eso fui directo a mi nota, sin reparar en ajenas. Casualmente, mi nota, era la última nota, por eso de mi apellido (llamarse Agustín Zodiaco tiene sus inconvenientes), pero eso no significaba que tuviese la peor calificación. Todo lo contrario. Había quedado en el puesto Once. Bobby contemplaba estupefacto mi puntuación. Me arrime a él y le dije; "Un buen día lo tiene cualquiera". Me respondió; "tio, eres leyenda".

28 semanas después, me encontré con Ana, la caótica llorona. Yo seguía como dios, en pleno estado de euforia, viviendo en mi nuevo mundo. Ella se interesó por mi aprobado y confesó algo que me impactó. Había fingido aquella actuación, ganándose su expulsión, para proteger la mía. Era toda una declaración de amor, a la que yo contesté con un espontáneo "Cásate conmigo". Ella, solo dijo; "Tuya, siempre".

Este es un breve resumen del 2007 cinematográfico, con el que ponemos punto y final a una temporada de cine para dar paso a otra nueva, la del 2008, que esperemos ofrezca una buena cosecha. Feliz entrada de año a todos los lectores de "El Séptimo Cielo"!!
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26 de diciembre de 2007
BALANCE (III); DE LO BUENO, LO MEJOR

Sobriedad alemana con una puesta en escena gris y austera, "La vida de los otros" era una cinta capaz de conmover componiendo un buen film de espionaje, un certero relato de un trozo vital de la historia de Alemania y un alegato sobre libertad y la intimidad del ser humano. La dirigía un debutante, Florian Henckel von Donnersmarck con el oficio de un veterano. Y además, el mismo, escribía el guión, que presentaba a unos personajes excelentemente retratados. Siempre nos quedará en el recuerdo su maravilloso y emocionante final, más cuando su protagonista, Ulrich Mühe falleciese unos meses después de haber encarnado al agente HGW X/77, que antes que agente, era una buena persona. Merecidísimo Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa.

Salvo en contadas excepciones, David Fincher ha reinventado el cine moderno a lo largo de su carrera. Con "Zodiac", mucho esperaban un nuevo thriller de asesino en serie, muy al estilo "Seven", una de sus grandes obras, sin embargo, el director americano se desmarcó, elaborando una cinta llena de talento e inusual en estos días que corren. "Zodiac" tenía el nervio fílmico de los 70. Su pulcra reconstrucción de los hechos la acercaba al género documental. Pero la cosa no quedaba ahí, porque esta película también era el drama de unos seres obsesionados con un caso imposible, un brillantemente planificado thriller en las escenas donde actuaba el asesino del zodiaco e incluso rozaba el terror cuando los investigadores se aproximaban al paradero de la figura de este asesino de rostro desconocido. La cinta más madura y perfecta que ha hecho Fincher hasta la fecha.

La historia de una rata en su hábitat más antinatural, una cocina, ha permitido a Pixar, y más concretamente a Brad Bird su director, conseguir uno de sus mayores lucimientos y una de sus mejores películas, sino la mejor. Deliciosa o exquisita son adjetivos culinarios que le vienen como anillo al dedo a esta gozosa cinta que tocaba las teclas perfectas (la elegancia de París, el arte de un buen plato, la música de Michael Giacchino) para componer un redondo ejercicio de cine animado al gusto de niños, mayores y hasta del crítico más sibarita. La dupla Pixar-Brad Bird, puede dar muchísimo de sí en un corto/medio plazo, porque la compañía es la mejor haciendo animación y Bird el mejor director del género. Comprense el DVD de "Ratatouille" estas navidades, pero no se lo regalen a sus hijos...quédenselo.

Con un argumento mínimo y una serie de antojos singulares (rodar en lengua maya, con escasez de diálogos, actores desconocidos o no profesionales, etc), Mel Gibson, hizo gala de un enorme sentido del espectáculo y elaboró una apabullante y entretenisima cinta de aventuras, dirigida con gran talento e inquebrantable ritmo narrativo. Si olvidamos su faltar de rigor histórico, y comprendemos que esta película se trata de un divertimento absoluto, podremos entrar en la trepidante huida que propone "Apocalypto" para disfrute propio. Aunque para algunos solo supusiese ver a dos clones de Ronaldinho y Ronaldo huyendo en tanga, para mi "Apocalypto" fue todo un alarde de cine de aventuras, poco común en estos días. Así que, confirmado queda; Me divierten las excentricidades salvajes de Gibson.

Cronenberg se llevó Rusia a Londres e hizo una peli de mafiosos gélida e incomoda. Naomi Watts se metía donde no le llamaban y se topaba con unos tipos que daban miedo. Por ahí andaba Viggo Mortensen, que componía su mejor interpretación hasta la fecha. El también provocaba pavor, pero en el fondo guardaba algo más, aunque no lo quisiese reconocer. Prostitución, bebés abandonados, muerte, traición y sobre todo una atmósfera perturbadora, eran las bazas con las que jugaba el director de "Videodrome" para conseguir una nueva demostración de que con su madurez, se ha vuelto menos visceral sin dejar de ser inquietante. Tras "Una historia de violencia" y "Promesas del este" hay un nuevo Cronenberg, y bien que le damos la bienvenida.

Quien nos lo iba a decir. Ben Affleck es un gran director. Al menos, a juzgar por su única película hasta la fecha, un debut de la mano de Denis Lehane (el de "Mystic River") lleno de conflictos morales, investigaciones privadas y retratos de la clase baja de Boston. Un buen reparto (Morgan Freeman, Ed Harris, Casey Affleck) reforzaban la propuesta novel del bueno de Ben, y hacía de su película toda una sorpresa. Su parte final, aún golpea mi memoria. Los 15 mejores minutos finales de este 2007, que demuestran que cada decisión, por acertada que parezca, puede marcar una vida. Por supuesto, Affleck tiene puntos en los que mejorar, pero "Adiós, pequeña, adiós", es una pequeña gran película, impropia de un debutante con, al parecer, más talento detrás que delante de las cámaras.

La película icono de este año. Porque...ahora todos conocemos a los espartanos, sabemos que fueron las Termópilas y quien era Leonidas. Es más, no se nos olvida que su rival era Jerjes. Y aunque los más puristas de la Historia, pusieran el grito en el cielo al ver "300" (y con razón), el caso es que la cinta de Zack Snyder es todo un ejemplo de como atraer la atención y el interés del público con un producto visualmente aplastante y llamativo, y que además pueda ser recordado más allá del encendido de las luces de la sala de proyección (cosa que no ocurre con los blocksbuster actuales, tan rápidos de consumo como de olvido). "300" era una buena y bonita adaptación de una novela gráfica de Frank Miller, llena de testosterona, que marca un antes y un después en la evolución de los efectos visuales y que será una importante influencia en el cine del futuro.


Críticas de "El Séptimo Cielo";

"La vida de los otros", "Zodiac", "Ratatouille", "Apocalypto", "Promesas del este", "Adiós pequeña adiós", "300".
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24 de diciembre de 2007
MERRY CHRISTMAS!!!

Otro año más, ya está aquí la Navidad. Época de unión, algarabía, paz y sosiego. Y como todos los años, la familia Bailey sigue unida, demostrandonos que el verdadero espiritú de la navidad pasa por reunirse todos juntos, escuchar a Raphael cantando "El Tamborilero", meterse atracones de marisco y dejar, por una vez, que el abuelo tenga su momento de gloria contando chistes absurdos y verderones.

Desde "El Séptimo Cielo" os deseamos un feliz día de Navidad. Merry Christmas!!!
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22 de diciembre de 2007
SIN PALABRAS

Hay acercamientos, pero siempre se rompen las negociaciones. La huelga de guionistas de Hollywood está durando más de lo esperado por la industria. Películas como "Shantaram" con Johnny Depp o "Ángeles y demonios" la secuela de "El Código Da Vinci" han sufrido retrasos por esta situación, late nights como el de Jay Leno o Conan O´Brien programan repeticiones por la falta de escritores con los que sacar punta a la actualidad diaria, y la continuidad de series como "Mujeres Desesperadas", "Heroes", "The Office" o "Prison Break" está en el aire.
Incluso, las ceremonias de entrega de premios cinematográficos que se avecinan, corren peligro, ya que el sindicato de guionistas ha rechazado una petición de exención para que puedan escribir los guiones de las galas. Los actores de Hollywood están apoyando solidamente su causa, por lo que muchos de ellos, podrían no asistir a la entrega de premios Globos de Oro y Oscars, si no hay un acuerdo de la industria con los guionistas.

El apoyo de los intérpretes a esos guionistas que tan buenos papeles y personajes les ofrecen, es importante y también se nota en la red. "Speechless without writers" es una plataforma que sigue muy de cerca el estado de las negociaciones y que brinda la posibilidad a los actores de mostrar su aliento hacía los escritores con una serie de videos, donde la palabra, el dialogo, la conversación, brilla por su ausencia. La vuelta al cine mudo o la utilización de ese recurso que es la onomatopeya de la mano de Sean Penn, Tim Robbins, Woody Allen, Eva Longoria o Jason Bateman entre otros. Aquí tenéis algunos de ellos;










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19 de diciembre de 2007
BALANCE 2007 (II) ; FIASCOS

A Joel Schumacher, a veces se le va la pinza. Y su última película es un buen ejemplo. "El número 23" partía de una original premisa atrapa-espectadores en la que un tipo normal encarnado por el desubicado Jim Carrey, veía como el número 23 estaba relacionado con cada momento, cada elemento o cada situación de su vida. Las asociaciones que Schumacher realizaba durante toda la película para llegar a este número rozaban lo delirante y sonaban forzadas. Todo, para desarrollar un thriller con ridículo toque de cine negro y giro argumental final para tontos. Lo peor es que después del visionado de "El número 23", se llega a la conclusión de que lo especial de esa cifra no era más que una "engañifa" sacada de la manga de Schumacher y sus guionistas, y que la película podría haberse titulado perfectamente, "El numero 82" o "El número 789". Solo era cuestión de hacer relaciones con él. Y puestos a relacionarlo, a Schumacher se le olvidó incluir en su película aquella asociación que en su día hicieran los chicos de "El informal"; "Entre los dedos de las manos y los dedos de los pies, la po*** y los coj****, suman....(tachan!!!)... 23".

Posiblemente, las 2 horas y 45 minutos más soporíferas que un servidor ha vivido en una sala de cine en los últimos años. La tercera parte de las aventuras de Jack Sparrow era un cúmulo de secuencias inconexas que rellenaban el metraje de una cinta plana y carente de emoción. "Piratas del Caribe; En el fin del mundo" es la consecuencia lógica de exprimir una saga de lo que era una película aislada y sin ánimo de ser trilogía, y si la segunda parte, aún guardaba algún momento de entretenimiento puramente blockbuster, lo de esta tercera entrega consistía tan solo en cumplir el expediente a través de un guión, dirección e interpretaciones prefabricadas. Las secuencias de Sparrow con sus otros "yo", son indescriptibles. En una de ellas, estuve a punto de abandonar la sala, cosa que va en contra de mis principios. Además, leí que después de los créditos aún había más escenas...y eso, si que no pude soportarlo. Lo peor de todo, es que aún recaudó 309 millones de dólares, tan solo en los EEUU.

La experiencia más onanista y egocéntrica que ha dado el cine reciente. David Lynch se autocomplacía con un carrusel pesadillesco donde se mezclaban conejos trajeados, risas enlatadas, destornilladores asesinos y prostituras perturbadas. Una paranoia sin pies ni cabeza de tres horas de duración que es la más ardua y abstracta película de David Lynch y que sobrepasa lo que podemos conocer como cine experimental, llegando a ser una broma de mal gusto.
Para muchos es una obra maestra, para mí, una verdadera tomadura de pelo en 35 milímetros.
¿Se ríe Lynch de nosotros?. Yo apuesto que sí.


Su título ya lo decía todo. Caótica. Y aunque suena a recurso facilón para calificarla, a la última película de Julio Medem, este adjetivo le venía como anillo al dedo. "Caótica Ana" presentaba el mundo del director vasco llevado a su máximo grado, algo que le ha funcionado en anteriores ocasiones ("Lucía y el Sexo"), pero que en este caso, su obsesión por la simbología, por lo metafórico se mostraba superficial, poco creíble y pretenciosa. "Caótica Ana" es la peor cinta de la carrera de Medem y una de las más desastrosas del cine español de este 2007. Para colmo, su secuencia final, totalmente injustificada dentro de la trama, era de un mal gusto preocupante, politizaba una historia que no iba por esos derroteros y daba argumentos para que la crítica y el público fuese todavía más feroz en su opinión final sobre una película llena de desatinos.

"Seduciendo a un extraño" era un thriller erótico, que no era ni thriller ni era erótico. Con unas pésimas interpretaciones de un trío protagonista (Halle Berry, Bruce Willis y Giovanni Ribisi) que aparentaban ser conscientes del tinglado en que se habían metido y solo deseaban que su trabajo para esta producción acabase cuanto antes, el guión de "Seduciendo a un extraño" no llegaba siquiera a superar a muchos de los telefilms que se emiten al mediodía. Con una falta de personalidad alarmante, repleta de topicazos en sus situaciones y en sus personajes, el sexo y la emoción brillaban por su ausencia y su final era de traca, tanto que anda en pugna con "Gothika" y "Catwoman" (que no son moco de pavo) por ser la peor película que ha rodado Halle Berry. Ni piratearla o descargarla merece la pena.

Poco o nada tenía que ver "Hannibal, el origen del mal", con "El Silencio de los Corderos" o sus posteriores secuelas. Otro de esos pseudo-thrillers sin personalidad propia, que incluso elaboró el propio creador de la saga literaria Thomas Harris, seguramente para seguir sacando provecho económico de su más famoso personaje. "Hannibal, el origen del mal" idea la formula de la venganza como razón principal del nacimiento de ese caníbal que interpretó magistralmente Anthony Hopkins en su día y al que aquí deshace en un cúmulo de gestos repetitivos e inoportunos, el actor Gaspard Ulliel. Hay malos muy malos, y buenos muy buenos en una película que afortunadamente se olvida muy pronto, pero que mientras uno asiste a su proyección, no dejará de pensar porque diablos se ha hecho eso con una de las figuras más imponentes del cine de los 90. Lo que se llega a hacer por dinero...

"Invasión" sufrió tristemente el mal del productor manipulador. Ese capaz de hacer y deshacer una película a su antojo, entrometiéndose en la parcela creativa. Joel Silver, el productor de esta película, se cargó de golpe y porrazo al director inicial, Olivier Hirschbiegel ("El Hundimiento"), mandó reescribir escenas del guión a los hermanos Wachowski ("Matrix"), para luego encargar el rodaje a James Mcteigue ("V de Vendetta")...y así pasó, "entre todos la mataron y ella sola se murió". "Invasión" fue, finalmente, una película desalmada, ingenua, embrollada y muy lejana a esas maravillas que son "La Invasión de los ladrones de cuerpos" y "La invasión de los ultracuerpos", versiones anteriores de la misma novela de la que parte. El potencial era enorme, pero el productor se la cargó y ha acabado entrando en los fiascos del año.

MENCION ESPECIAL: "Epic Movie". Nos consta que esta película es capaz de dejar graves y dolorosas secuelas en el espectador. Ese ha sido el caso de uno de nuestros amigos, Ángel, lector asiduo de este blog, que ha manifestado en numerosas ocasiones lo errático de su existencia desde el visionado de esta película. Sabemos que es duro. Sabemos que no es facil de superar, pero tienes que ser fuerte, Ángel. Jamás podrás ver una película con los mismos ojos, eso es cierto, pero piensa que con tus comentarios sobre "Epic Movie" has evitado que muchos de nosotros pasemos por lo que tu has pasado y eso, debe servirte de aliento y apoyo. Tu puedes hacerlo!

Críticas de "El Séptimo Cielo":

El Número 23, Piratas del Caribe; En el fin del mundo, Inland Empire, Caótica Ana, Seduciendo a un extraño, Hannibal, el origen del mal, Invasión.
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17 de diciembre de 2007
BALANCE 2007 (I) : MOMENTAZOS Y DETALLES

Estas son algunas de las situaciones y/o elementos que han llamado especialmente la atención a "El Séptimo Cielo" dentro de la cosecha cinematográfica de este 2007 que estamos cerca de abandonar.
Avisamos que PUEDEN CONTENER SPOILERS ya que, en ocasiones, se citan partes vitales en las tramas de ciertas películas.
En los próximos días, y como manda la tradición, repasaremos las 7 mejores obras del año y los 7 fiascos más notorios. Durante la espera, podeís repasar los del 2006 (Fiascos y De lo bueno, lo mejor).

Aquí van esos "Momentazos y Detalles 2007":

-La frase "No es mi látigo a lo que temen" de "300". Confesión susurrada de Jerjes (Rodrigo Santoro), personaje drag-queen recien salido del carnaval de Tenerife, al machote Leónidas (Gerard Butler) y que pasará a los "anales" (ejem) del cine.

-Paz Vega enseñandole a cantar a Morgan Freeman "Al pasar la barca, me dijo el barquero, las niñas bonitas, no ganan dinero..." en la película "Dame 10 razones".

- Y hablando de cantar; el maravilloso tema improvisado a guitarra y piano que se marcan Glen Hansard y Marketa Irglova en plena tienda de instrumentos en "Once".

-El descubrimiento de las hélices de un helicoptero como arma de destrucción másiva de zombies en "28 semanas después" y "Planet Terror".

-El comienzo de la huida hacía el campo de trigo de Jaguar Paw y su compañero, con las lanzas enemigas sobrevolando en "Apocalypto". Fascinante.

-La secuencia de los baños turcos en que Viggo Mortensen en pelota picada pelea con un par de matones. De lo mejor, de la dificilmente mejorable "Promesas del este".

-Robert De Niro probandose plumas y divirtiendose en "Stardust". A este hombre cada vez le gusta más la autoparodia.

-Ralph Wiggum tarareando la musiquilla de la 20th Century Fox, al comienzo de "Los Simpsons, la película".

-Las sesiones de ruleta rusa masiva en "13 Tzameti". Y esa bombilla que daba paso a su ejecución.

-El personaje de Benigna en "El Orfanato". Sus gafas ayudaron a conseguir ese efecto.

-La cazadora de Ulrich Mühe en "La vida de los otros". ¡Vivan los 80!

-Los últimos 15 minutos de "Adios Pequeña Adios", cargados de esas decisiones morales trascendentales que marcan el resto de una o varias vidas. Y el saber que aún creyendo que estás haciendo lo correcto, te estás equivocando. Estupendo Cassey Affleck.

-El baile de Vanessa Ferlito al ritmo de The Coasters y el "accidente" automovilistico al ritmo de Dave Dee, Dozy Beaky Mick and Tich en "Death Proof". Pura música tarantinesca. Puros momentos tarantinescos.

-El sublime monólogo sobre la crítica que se marca el crítico culinario Anton Ego en la imprescindible "Ratatouille".

-La coreografía del tiroteo por excelencia de "Shoot´em up". Aquel en el que Clive Owen baila con una desnuda Mónica Belluci al ritmo de unos disparos que el mismo efectua.

-El mal rollo que da esa secuencia de "Zodiac" en la que Jake Gyllenhall baja al sótano de un personaje altamente siniestro y sospechoso y que (porque no) podría ser tratarse del mismisimo asesino del zodiaco. Jamás lo sabremos.

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14 de diciembre de 2007
"MR.BROOKS"; COSTNER, ASESINO IMPASIBLE

Si echamos un vistazo al cartel de “Mr.Brooks” podríamos pensar que estamos ante una película de principios de los años 90, época en la que era totalmente corriente ver a sus protagonistas, Kevin Costner, Demi Moore y William Hurt como cabezas de cartel.

Para ellos pasó el tiempo de ser protagonistas principales de entidad, quizás por esa marginación letal de Hollywood hacía aquellas y aquellos (más las primeras que los segundos) que sobrepasan los 40, o quizás por algunos de los descalabros que hicieron que las carreras de estos actores navegaran a la deriva sin mucha opción de reponerse.

Por ese protagonismo principal e inesperado de Costner, Moore y Hurt, resulta todavía más curiosa, la ya de por si singular, “Mr. Brooks”, una película pequeña, con carácter independiente que viste a la figura de “Bailando con lobos” como un frió asesino, lejos de los papeles a los que Kevin Costner nos tenía acostumbrados.

Costner será el Mr.Brooks que da título al film, un rico empresario con una vida perfecta, tras la cual se esconde un calculador asesino en serie, que goza con el crimen y los elementos que lo rodean.

Dirigida por Bruce A.Evans, que no es un joven director debutante, sino un experimentado guionista con una carrera llena de altibajos (“Starman”, “Cuenta Conmigo”, pero también “La isla de las cabezas cortadas” o “De jungla a jungla”) y que hasta el momento solo había dirigido en los 90, “Kuffs, Poli por casualidad” con Christian Slater, “Mr.Brooks” es un esforzado y extraño thriller que habla de la necesidad de matar como adicción, de lo patológico de la sed de sangre o de la elaboración de crímenes perfectos en consonancia con la inteligencia y la impasibilidad del ser humano.

Mr Brooks” presenta, como thriller que en realidad es, la obligada persecución policial del asesino, aunque más por mandato del género en que se enmarca que por necesidad, porque realmente, la intención principal de esta cinta es la de estudiar ese ansia de matar como algo congénito al hombre. De este modo, encontraremos a una policía (Demi Moore), que además de seguir la pista al asesino de la huella de pulgar (Costner), está en pleitos con su ex-marido, al que según sus propias palabras, desearía matar, a un fotógrafo (Dane Cook) que chantajeará a Brooks solo por saber que se siente quitando la vida a una persona, y a la hija de Costner (Danielle Panabaker) con la que el director pretende exponer su teoría del deseo de asesinato como algo hereditario.

Una película tan fría como su asesino (algo que permite a Costner aprovechar al máximo su escasez de gestos interpretativos) y que introduce numerosos giros en una historia que posiblemente cuente con demasiadas subtramas que hacen que su conjunto sea un tanto disperso. Su medio camino entre el drama psicológico y esa relación de amor/odio con William Hurt (el diablillo que Costner lleva dentro) y el thriller policial con asesino en serie (sin duda, lo más flojo y peor desarrollado de toda la película), termina afectando a una cinta que, sin embargo, goza de un buen pulso narrativo y tiene numerosas dosis de humor negro.

Su vuelta de tuerca final, demuestra que Evans, quería hacer una película despiadada, negra y porque no, cómica y aunque su resultado es interesante pero irregular, “Mr.Brooks” bien sirve como nuevo estudio cinematográfico de ese ciudadano de a pie, normal y corriente que esconde inesperadamente, una psicología asesina.
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6 de diciembre de 2007
TODO HITCHCOCK EN EL SPOT DE FREIXENET

El mejor homenaje posible al orondo maestro inglés, Alfred Hitchcock, nos lo ha servido (quien lo iba a pensar...) la marca de cava Freixenet. Claro, que para conseguir tal mención, se ha puesto en las mejores manos, las de el oscarizado Martin Scorsese, que les ha proporcionado el mejor spot de la marca desde su existencia, lejos de aquellos anuncios a los que ya estábamos acostumbrados, repletos de estrellas que por un contrato multimillonario se ofrecían a chapurrear el típico "Felices Fiestas" mientras brindaban a la Navidad.

El spot, titulado "La clave reserva" ("The Key to Reserva") es un obsequio maravilloso de un gran director a otro. Una demostración de admiración a través de una repetición de las formas y contenidos que popularizó el director de "Psicosis" o "Vértigo" y que vistos hoy, no han perdido un ápice de elegancia y brillantez.

Scorsese realiza, a lo largo de los 9 minutos que dura "La clave reserva" un continuo guiño al mejor cine de espionaje y suspense de Hitchcock y más concretamente a los argumentos de "El hombre que sabía demasiado", "Con la muerte en los talones" y "Encadenados", además de esconder otros muchos detalles para los más cinéfilos de la casa. Una gozada de principio a fin, de la que me he permitido rescatar todas sus referencias como regalo navideño particular de "El Séptimo Cielo" a los lectores y visitantes de este blog. Espero que os guste.

Los Titulos de crédito recuerdan a los diseñados por Saul Bass para "Con la muerte en los talones" ("North by Northwest")
Una de las secuencias más famosas y geniales del cine de Hitchcock era la que se situaba en un concierto en el Royal Albert Hall de Londres, donde tendría lugar un asesinato en "El hombre que sabía demasiado". Scorsese utiliza ese momento para desarrollar el spot.
Bernard Herrmann era el compositor habitual de Hitchcock, el que creó la música de "Psicosis" o la de "Con la muerte en los talones", que es la que suena durante todo el spot. El compositor tenía una pequeña aparición como director de orquesta en "El hombre que sabía demasiado". Hitchcock le otorgaba protagonismo en unos cuantos planos que Scorsese copia en su anuncio.
En "El hombre que sabía demasiado", James Stewart subia apresuradamente las escaleras del Teatro Royal Albert Hall, algo que que también hará el actor Simon Baker, protagonista de "La Clave Reserva", en una recreación de aquel momento.
Nuestro protagonista revive la figura de Cary Grant en "Con la muerte en los talones", traje y corbata incluidos.
El villano y la infiltrada de "La clave reserva" guardan un gran parecido con Eva Marie Saint y James Mason, que interpretaban sendos papeles en "Con la muerte en los talones".
Al igual que en la película de Hitchcock "Encadenados", una llave es la clave para llegar a la ansiada botella.
El pañuelo con el que Simon Baker desenrrosca la bombilla, es el mismo que gastaba Cary Grant en "Con la muerte en los talones", algo que se puede comprobar por las iniciales R.O. T bordadas con el mismo tipo de fuente y que corresponden al nombre de Roger O. Thornhill, la identidad real de Grant en la película de Hitchcock. Este es uno de los guiños hitchcockianos que esconde Scorsese en el spot.
Una vez conseguida la llave, el peligro continúa. El modo en que intentan eliminar al protagonista, recuerda a uno de los "modus operandi" más populares del cine de Hitchcock, el que tiene lugar en "Crimen Perfecto", con Grace Kelly, un teléfono y unas tijeras como elementos esenciales.

Dos escenas calcadas de "El hombre que sabía demasiado". Partituras con las que acompasar un asesinato.
El cine de Hitchcock está lleno de caidas y precipitaciones al vacío. De entre todas ellas, la de "La clave reserva" me recuerda especialmente a dos; la de película "Sabotaje" que vemos en la imagen y la de "La ventana indiscreta" que analizaremos posteriormente.
Otro momento fotocopiado: "Algo está pasando más arriba del patio de butacas"...
Y el momento de la precipitación, rodado exactamente igual que el de "La ventana indiscreta".
Ni Simon Baker en "La clave reserva" ni James Stewart en "El hombre que sabía demasiado" pudieron hacer nada para evitar la caida.
Revuelo generalizado en el patio de butacas y cuerpo extendido sobre los asientos del auditorio.
En "La ventana indiscreta", un James Stewart en silla de ruedas se defendia del peligroso Raymond Burr cegandolo con el flash de su cámara fotográfica. Hitchcock daba color al plano, para recrear ese efecto. En el spot de Freixenet, Scorsese introduce a un fotografo que hace lo mismo con el protagonista, algo que permite al director de "Infiltrados" dar color y reproducir aquella escena hitchcockiana.
Al fin se consigue el preciado objeto al que daba acceso la llave. Aquí, como en "Encadenados", tiene forma de botella...
...aunque no se trata de una botella normal y corriente. Ambas guardan un secreto, como bien indica el corcho de la botella de Freixenet y que en el caso de "Encadenados" se trataba de Uranio en lugar de vino de reserva.
Otro guiño cinéfilo y hitchcockiano de Scorsese. El actor del sombrero, que no es otro que la mente pensante de la misión, es la viva imagen del actor Leo G. Carroll, actor habitual del cine de Hitchcock y más concretamente de su personaje en "Con la muerte en los talones".
Si vestimos con la misma elegancia que Cary Grant y Eva Marie Saint...¿porque no brindamos con Freixenet?
Scorsese debería sentirse observado. Gran homenaje final a "La ventana indiscreta". Nunca sabras si tu vecino de enfrente es un voyeur.
Y para remate ; "Los Pájaros", que poco a poco se irán postrando en las ventanas del edificio.


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