4 de julio de 2008


Que España es un país futbolero, no lo duda nadie. Más, tras el excelente fútbol desplegado por “La Roja” en la pasada Eurocopa y que acabó con el tan ansiado trofeo en las vitrinas de la Real Federación Española de Fútbol para regocijo de millones de españoles que se lanzaron a las calles a celebrar la histórica victoria.

El deporte rey y su forofismo nacional es también protagonista en la cartelera, sirviendo como excusa argumental y como una de las muchas capas de la sociedad española que desgrana el director Fernando Colomo (“Al sur de Granada”, “Alegre, ma non troppo”) en su última película; “Rivales”. Aunque lo de retratar la sociedad lo hace de un modo liviano, desde la guasa y el pitorreo, no creáis que a estas alturas, Colomo se ha vuelto un Ken Loach cualquiera.

“Rivales” es la historia coral de un grupo de padres de los equipos cadetes del Deportivo Madrileño y el Atlético Barcelonés, conjuntos que tendrán que enfrentarse en una gran final, a celebrar en Sevilla. El viaje a la ciudad hispalense para tal evento dará pie a una road movie mezclada con la típica comedia española de enredo, que el director madrileño narra por episodios entrelazados y protagonizados por los distintos padres y familiares de los niños futbolistas. Una especie de “Vidas Cruzadas” cañí. Aunque tampoco creáis que a estas alturas, Colomo se ha convertido en Robert Altman.

Al fin y al cabo, “Rivales” no deja de ser la habitual cinta de humor española, algo que entra dentro de la coherencia de la carrera de este director, si bien, esta cinta anda un poco por debajo de la lucidez cómica a la que nos tenía acostumbrados, principalmente por la abismal diferencia de resultados entre sus diversas historias. En algunas de ellas sus actores están muy por encima del guión (firmado por Inés Paris y Joaquín Oristrell), como la protagonizada por Ernesto Alterio o el buen papel que realizan Kira Miró y Rosa María Sardá. En otras, las situaciones consiguen ser divertidas e inspiradas, como la protagonizada por Gonzalo de Castro, Maria Pujalte, Goya Toledo y Jorge Sanz, y hay un tercer grupo donde nada funciona, como la del romance homosexual entre los entrenadores de los equipos o la del cura encarnado por Juanjo Puigcorbé..

Un desarrollo con demasiados altibajos e irregularidades para un retrato de la España actual (nacionalismos, fútbol, homosexualidad, etc) que se queda a medio camino de todas sus intenciones. Por tanto puede ser considerada como una obra menor en la filmografía de Colomo, solo apta para aquellos futboleros que añoren esos días de Eurocopa en los que la Selección Española nos tenía guardada una agradable sorpresa.
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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

7 comentarios

  1. Libertino says:

    No eres el primero que me habla bien de Kira Miró en la peli.
    La veré porque me gusta (a veces no) Colomo y por cortesía con dos de los protas,gente maja con la que trabajo...

  2. Plissken says:

    De hecho, yo fui el primero XD.

    Totalmente de acuerdo, Rob, la peli está muy descompensada. Pero es divertida, más aún con gente como la Sardà o María Pujalte comiéndose la pantalla.

  3. Pues muy bueno es saberlo y tomo nota, compañero.

  4. robgordon says:

    Lo mejor, la parte final de la historia de Jorge Sanz, Goya Toledo y compañia.

    Kira Miró me ha sorprendido muy gratamente aquí. De lo mejor de la peli y no solo fisicamente (que barbaridad...!)

    Pero el problema es que hay otras historias muy muy flojas, y algún que otro momento de las que no están del todo mal (la de Alterio o la Sarda) que chirria.

  5. Plissken says:

    Totalmente de acuerdo. Por cierto, Rob: ¿pillaste tú el chiste final de la Sardà? Yo estaba aún pensando en Miss Miró, hmmmmmmm...

  6. VIVA LA ROJA Y ARRIBA ESPAÑA¡, eso lo primero.

    La película tengo ganas de verla,sin esperar mucho de ella.

    Saludos.

  7. robgordon says:

    Pues la verdad es que no le encontré sentido. Además no me gustó como está insertado, con ese cambio brusco al hablar directamente a la cámara.

    Aún sigue la euforia nacional!! Es que después de la selección, vino Nadal, y ahora vienen Gasol y Cia...menudos estamos hechos!