21 de abril de 2008
UNIVERSO COIXET

Reclamada por Hollywood y realizando un trabajo de encargo, Isabel Coixet ha llevado a su terreno (cosa que no siempre ocurre en estos casos) a “Elegy”, la cinta con la que debuta en la gran industria americana, y que en vistas de su temática que mezcla amor, mortalidad, tristeza y paso del tiempo, parecía ser la película perfecta para ajustarse al cine de la directora catalana, aún cuando muchos de los seguidores de la literatura de Philip Roth, el autor de “El animal moribundo”, novela que adapta “Elegy”, no hayan quedado precisamente entusiasmados con esta versión, por ser, precisamente, más cercana al universo personal de Coixet que al del propio Roth.

Contando la historia de David Kepesh (encarnado con fuerte presencia por Ben Kingsley) profesor de Universidad que se enamora de Consuela Castillo (Penélope Cruz), una de sus alumnas, “Elegy” presenta ese tempo narrativo pausado y prolongado de la directora de “Mi vida sin mi” o “La vida secreta de las palabras”, lleno de referencias culturales, acompañado por música minimalista y largos planos, y que es perfectamente reconocible y alabado por el espectador conocedor de su cine y odiado a su vez, por aquellos detractores que sitúan a Coixet entre los directores “gafapasta” y “cultureta” por excelencia. Una indudable “marca de la casa” que vuelve a repetirse esta vez (con guión ajeno) en “Elegy” la cual va dosificando, profundizando y digiriendo a lo largo de todo su metraje la exploración de las relaciones amorosas y sexuales, de la vejez y la enfermedad, constantes vitales de su historia y constantes todas ellas del cine de Coixet.

La belleza de Consuela Castillo, (un papel resuelto con brillantez por la cada vez mejor y mayor actriz, Penélope Cruz), desmontará el mundo ordenado aunque gris de Kepesh, culto, metódico y cínico, debilitando su superioridad, orgullo y punto de vista sobre las relaciones. Esas que Kepesh analiza en todas y cada una de las secuencias que comparte con Dennis Hopper en un buen papel secundario que ejerce de estupendo contrapunto a la historia de amor principal, como también lo hace en los diálogos que mantiene con el personaje que encarna Patricia Clarkson.

Kingsley es el enlace con todos los secundarios. Con ellos profundiza en el alma humana, en sus sentimientos, en su mirada hacía el amor y el sexo. Ninguna de sus reflexiones parecen tener sentido una vez que se une a Consuela, motor de cambio de Kepesh y personaje que provoca esta reacción de sensibilidades en cadena, que Coixet explota en algunos momentos de sentida emoción y en otros que parecen salidos de un anuncio de ropa de marca, defecto que ya vimos en otra de esas historias de enérgica pasión, (aunque en un contexto clásico) como era “Expiación”.

Probablemente no sea “Elegy” la cinta más lograda de Coixet, que ha llegado a cotas más alta de emoción con “Mi vida sin mi” o con ese desgarrador final de “La vida secreta de las palabras”, algo a lo que es incapaz de acercarse con esta película, pero si es una ejemplar demostración de cine de autor en su primer film tras el cambio de industria y un convincente estudio sobre el amor en muchos de los momentos que comparten Kingsley y Cruz, y en casi todos en los que gozan de presencia sus secundarios (Clarkson, Sarsgaad, Hopper).

Una buena película para degustar y contemplar con paciencia y que además ofrece una gran química entre su pareja protagonista, que por un lado viene a reafirmar la imponente figura de Kingsley como grandísimo actor que es, y a confirmar la madurez que está adquiriendo Penélope en sus últimas apariciones en la gran pantalla con una excelente y interpretación.
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18 de abril de 2008
"TOMA EL DINERO Y CORRE": CIMA DEL ABSURDO

Si dejamos de lado el experimento que supuso “Lily la tigresa” (era una película japonesa para la que Allen creó un doblaje completamente diferente), “Toma el dinero y corre” sería la primera cinta del director neoyorkino como tal, en la que ya se dejaban entrever muchas de las constantes de su cine. “Toma el dinero y corre” utilizaba el falso documental (como luego perfeccionaría en “Zelig” o en “Acordes y desacuerdos”) con intenciones cómicas, y llevaba el humor absurdo y delirante a su máximo grado.

A pesar de sus escasos medios, y de tener algunos altibajos de guión, “Toma el dinero y corre” es una de las más divertidas y desenvueltas pelis de Allen, repleta de gags que vistos hoy, siguen resultado ocurrentes y adelantados a su tiempo (la película es del año 1969), y que a buen seguro, han servido a otras cintas posteriores que usaban este estilo de humor absurdo.

“Toma el dinero y corre” es película de ver con amigos, de esas con las que reír sin medida y recordar sus inspirados chistes. Una cima del humor disparatado y surrealista, menos refinada que otras comedias posteriores de Allen, aunque si mucho más liberada y gamberra y por ello más hilarante. Era la película que nos descubría a un excelente cómico, tanto en guiones, como en interpretación y creo que su trascendencia debería ser mayor, puesto que ha quedado ligeramente oculta y detractada tras y por el cine posterior del bueno de Woody.

Más allá de presentarnos a la figura de interpretativa de este pequeño judío de gafas de pasta y con pinta de perdedor, y de descubrirnos a un inteligentísimo guionista, “Toma el dinero y corre”, también nos destapaba a un director capaz de jugar con el lenguaje cinematográfico, y de exprimir al máximo su talento creativo en la mezcla de géneros, al narración en off y composición de secuencias en beneficio del humor, basándose, además, en el slapstick.

Gags como el de la pistola de jabón, el del robo al banco, la banda de música o las confesiones de los padres (que mantienen su anonimato tras unas gafas con bigote y cejas) del protagonista, Virgil Starkwell (Allen), un torpe y desafortunado ladronzuelo y un sinfín más, son, a día de hoy, memorables.

Hay, por tanto, mucho más que una simple y desenfadada comedia en “Toma el dinero y corre”, motivo por el entiendo que su relevancia, ya no solo dentro del cine cómico de Woody, sino también en tal género a lo largo de la historia del cine, debería ser mucho mayor.

Que mejor que echar un vistazo a algunos de sus gags y comprender así el porque de esta modesta reivindicación, con una sincera carcajada.
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15 de abril de 2008
"GENERACION LABEOUF"

SHIA LABEOUF: Estandarte de esta generación, Labeouf tiene flor y el auspicio del Rey Midas de Hollywood. Acuñado como el nuevo Tom Hanks, muy válido para la comedia y para lo que no lo es, Labeouf ha subido como la espuma en apenas un año, donde el taquillazo de “Disturbia”, su protagonismo en “Transformers” y su participación en films minoritarios como “Memorias de Queens” o “Bobby”, le pusieron en boca de todos. Su fama va a ser infinita tras pegarse una buena aventura al lado de, nada más y nada menos, Indiana Jones, en “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”, la cinta que lo confirmará como estrellaza del séptimo arte. Las portadas de revistas no le son extrañas, a sus 22 añitos. Y más que acumulará cuando estrene la cinta de Spielberg y Lucas, cuando protagonice uno de los capítulos de “New York, I Love You” (versión yankee de “Paris Je t´aime”), vuelva a ser protagonista de un film de acción como “Eagle Eye” y de "Dark Fields", cinta de ciencia-ficción dirigida por Neil Burger ("El Ilusionista")

JUSTIN LONG: Acompañar al socarrón de John Mclane en la cuarta parte de “La Jungla de Cristal” y tener un romance serio con Drew Barrymore han hecho un poco más popular a este actor de 29 años nacido para la comedia. Sin embargo fue una de terror “Jeepers Creepers” donde tuvo su primer papel protagonista, tras haber aparecido como secundario en la marciana “Galaxy quest”. Su carrera se divide entre films cómicos para adolescentes (“Admitido”, “Marchando!”) e inofensivas películas para pequeños de la casa (“Herbie” o “Alvin y las ardillas” donde puso la voz a la mismisima ardilla Alvin) y seguramente, siga por ese camino. Lo veremos, entre otras, en "He's Just Not That Into You", de nuevo una comedia, con Scarlett Johannson, Jennifer Connelly, Jennifer Aniston y la que es su pareja, Barrymore, y en "Drag me to hell", el nuevo proyecto de terror de Sam Raimi, que lo iba a unir a Ellen Page, hasta que esta renunció al papel.

JIM STURGESS: Británico acogido por Hollywood, con cara de bueno y de no aparentar los 30 años que está a punto de cumplir. Su papel chico tímido que asciende al éxito y se queda con la chica en “21 Black Jack” lo ha dado a conocer en todo Hollywood, aunque ya reparábamos en él, como actor y también como cantante en “Across the Universe”, musical de Julie Taymor sobre The Beatles donde Sturgess versionaba estupendamente temas de Lennon, McCartney y compañía. Antes de estos dos papeles, había hecho poca cosa en cine y si en la televisión británica. Su futuro, sin embargo, es muy prometedor e inmediato. Trabajará con Harrison Ford (y también con Ray Liotta, Sean Penn y Ashley Judd) en “Crossing Over”, historia coral sobre inmigración en Los Ángeles y en “Fifty Dean Man Walking”, film de terror con Ben Kingsley. Pinta muy bien.

PAUL DANO: Su rostro es singular y el cine indie la va al pelo. Tras llamar la atención en “Pequeña Miss Sunshine”, donde apenas pronunciaba palabra, tal y como su papel requería, Paul Thomas Anderson le cazó para “Pozos de Ambición” donde intentó ser agresivo y enérgico y se vio desbordado por la situación y por un histriónico Daniel Day Lewis. Antes de todo esto, había estado en “L.I.E”, “The Emperor´s club” y “La vecina de al lado”, ambas junto a Emile Hirsch y su protagonismo va a aumentar gracias a sus próximos papeles para Spike Jonze en “Where the wild things are”, o Christopher Mcquarrie en “The Stanford Prison Experiment”, remake encubierto de la alemana “El Experimento”.

MICHAEL CERA: Singular cómico, representa a la perfección al joven nerd, un tanto panoli pero sensible y sensato. Ese mismo que interpretó en la revelación indie de la temporada "Juno" o en "Supersalidos". Fue "Arrested Development" la serie que popularizó su figura y posibilitó su salto al cine. Tiene que demostrar que puede mutar su impasible gesto, y eso lo debe hacer en sus apetecibles proyectos; la nueva de Edgar Wright ("Shaun of the dead", "Zombies Party"), "Scott Pilgrim Precious Little Life", donde para conquistar a una chica tendrá que enfrentarse a sus 7 ex-novios, en "Year One" de Harold Ramis con Jack Black o en "Youth in Revolt", lo nuevo de Miguel Arteta ("The Good Girl").

EMILE HIRSCH: Dos títulos; "Speed Racer" y "Hacía rutas salvajes" han dado un empujón a la carrera de Hirsch. Actor californiano de 23 años, Emile apareció en "Emperor´s Club", "La vecina de al lado", "Las peligrosas vidas de los Altar Boys" o "Los Amos del Dogtown", siempre como el joven protagonista. Sean Penn vio en él a la persona idonea para su aventurera y vital "Into the wild" dandole una gran posibilidad de lucirse en un papel serio y de emparentarlo con su propia figura interpretativa, y ahora en, "Speed Racer", la vuelta a la dirección de los hermanos Wachoswki, Hirsch será Meteoro, añadiendo un más que posible blockbuster a su filmografía. Volverá a repertir con Sean Penn, esta vez dirigidos ambos por Gus Van Sant, en "Milk", el biopic del activista político Harvey Milk.


SETH ROGEN: Aunque no lo aparente, Rogen forma parte de este grupo que no llega a los treinta. Nacido en 1982, este actor ha empezado a ser un rostro conocido tras dejar embarazada por accidente a Katherine Heighl en “Lio Embarazoso” y ser un particular policía en “Supersalidos”, ambas de la factoría Appatow. Antes de este éxito, ya había aparecido en otras comedias como “Virgen a los 40”, “Tu, yo y ahora, Dupree”, “Anchorman”, además de poner voz a numerosos film o seres animados (“Horton”, “Las crónicas de Spiderwick”, “Kung Fu Panda” o “Shrek tercero”). Su faceta no es unicamente interpretativa, ya que ha hecho las veces de guionista en “Supersalidos”, en “Drillbit Taylor” comedia con Owen Wilson y “Pineapple Express”, que el mismo protagoniza al lado de James Franco. Lo veremos en la nueva de Kevin Smith, “Zack y Miri Make a Porno” y por supuesto, en lo nuevo de Judo Appatow, aún sin título, junto a Adam Sandler.

JONAH HILL: Sus rizos y su grosor le permiten ser un más que valido secundario cómico con pintas frikis. Con 24 años, Hill, debutó hace relativamente poco tiempo, en “I Heart Huckabees” (2004), para poco tiempo después enrolarse en el clan Appatow (junto a Rogen, Cera, Rudd y otros cuantos) con “Virgen a los 40”. Desde entonces, no ha abandonado la comedia; “Click”, “Admitido” (con Justin Long), “Dame 10 razones”, o “Sigo como Dios”, lo acreditan. Protagonizar “Supersalidos” la ha otorgado una pequeña popularidad. Lo veremos en "Forgetting Sarah Marshall", comedia romántica con Jason Segel y Kirsten Bell y en "This Side of the Truth" de Ricky Gervais, el alma mater de la serie "The Office".

JOSEPH GORDON LEWITT: Es todo un veterano, a pesar de sus 27 años, ya que llevamos viendolo en la pequeña o en la gran pantalla desde hace bastante tiempo. Antes de protagonizar la serie "Cosas de Marcianos", en la que estuvo varias temporadas, ya había tenido papeles en "El Rio de la Vida" de Robert Redford, "Coacción a un jurado", "10 razones para odiarte" o "Cachitos picantes". Su rostro nos suena, porque desde bien pequeño aparecía en muchos papeles de acorde con su edad. Desde aquella modernez llamada "Brick" ha empezado a cobrar más fuerza. No hay más que verlo en la recomendabilisima "The Lookout", para saber que tiene futuro y que puede solventar con garantias un papel protagonista. Sus más inmediatos proyectos son; "Killshot", thriller con Diane Lane y Rosario Dawson, dirigido por John Madden ("Shakespeare in love"), las versiones en carne y hueso de "GI-JOE" y "Akira", y "The Frog King", con guión de Bret Easton Ellis.

Ver la versión femenina; "Nueve Actrices para una nueva generación"

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9 de abril de 2008
EN ABRIL, THRILLERS MIL

Por todos es sabido que los meses de Abril y Mayo son escasos en lo cinematográfico.
Con los grandes estrenos oscarizables y/o oscarizados aglutinados en los primeros meses del año, Abril recoge los restos de fábrica que esperan su momento en las estanterías de sus distribuidoras, las películas que quisieron ser de Oscar y se quedaron en el intento, las que olieron mal en sus pases de prueba y se pusieron a la cola o aquellas que son carne de estreno directo en DVD, pero que apuestan su única carta en la cartelera primaveral.

Entre tan poco óptima oferta, los thrillers yankees han encontrado su filón en este periodo de bajón cinematográfico. Sin la exigencia de ofrecer un producto de calidad equiparable o superior al resto de las películas proyectadas en pantalla, los thrillers de los USA, hacen su Agosto en Abril jugando dos claras bazas; Actores llamativos y una premisa argumental ingeniosa, casi siempre, desaprovechada.

Si echamos un breve vistazo a esta época en años anteriores, veremos que la tendencia de thrillers estrenados va al alza y engañan un año tras otro al espectador con esas particularidades citadas;

Sin remontarnos demasiado en el tiempo, “El Número 23” de Joel Schumacher, con Jim Carrey a la cabeza, parecía un inteligente y original thriller, que no era sino una película imposible y baratera. Su fecha de estreno; 20 de Abril de 2007. 591.902 espectadores picaron en su anzuelo. Probablemente, en otra época del año, hubiesen sido mucho menos.

“Seduciendo a un extraño”; Pésimo e irritante thriller de medio pelo con brusco giro argumental final con el que presumir de “guión inteligente”. Tenía como protas a, nada más y nada menos que Bruce Willis y Halle Berry. Su fecha de estreno; 12 de Abril de 2007. Espectadores: 757.027, entre los que yo estaba.

“El Enviado”; otro thriller, religioso esta vez, con todo un as de la interpretación como Robert de Niroy un trailer que hacía bonito y llamativo su argumento con niños fallecidos, padres afligidos y posibilidad de clonación como solución a los males. El resultado final; tirando a pésimo y su fecha de estreno; 30 de Abril de 2004, con 485.858 espectadores asistiendo al despropósito.
“La ventana secreta”; Ni David Koepp ni Johnny Depp salvaron de la mediocridad a este thriller con esquizofrenia galopante y constantes sthepenkingnianas. Estreno: 16 de Abril de 2004. Espectadores: 634.989.

“Nunca juegues con extraños”; pseudocopia de “El diablo sobre ruedas” o “Carretera al infierno” con guión del, por entonces no tan famoso, J.J, Abrams. Otro thriller que buscaba el suspense facilón con uno de esos argumentos (asesino misterioso de carretera) que suelen atraer a muchos espectadores. Estreno: 5 de Abril de 2002. Espectadores: 695.387.

Y así podríamos seguir recitando una larga lista de thrillers de dudosa calidad (“Premonition; 7 dias” con Sandra Bullock, “Vidas Ajenas” con Angelina Jolie y Ethan Hawke, “La cosecha” con Hillary Swank, “Instinto Básico II” con Sharon Stone, “Captivity” con Elisa Cuberth o “Giro Inesperado” y “Doble Traición” ambas con Ashley Judd) que fueron todos estrenados en las semanas posteriores a los premios Oscar y anteriores a los estrenos veraniegos. Todos ellos, cumpliendo esas dos citadas condiciones que prueban esa argucia comercial de las distribuidoras a la hora de definir estos meses como los aptos para el estreno del thriller que jamás llegará a ser recordado por el espectador.

Este 2008 no podía ser menos; “The Contract” con John Cusack y Morgan Freeman, lleva pululando por los programas de descarga de internet desde hace un buen número de meses y en EEUU ni siquiera se estrenó, llegando directamente a DVD. “Rastro Oculto” con protagonismo de Diane Lane en busca de un asesino que es todo un “artista” de internet, es digna sucesora de “Seduciendo a un extraño” o el caso más flagrante; “Despierto”, que cumple a rajatabla con las características del thriller primaveral.

Esta última, tiene una premisa ocurrente (joven encarnado por Hayden Christensen, que puede vivir en primera persona todo lo que ocurre durante su propia operación de corazón) que se queda precisamente en eso, en premisa ocurrente, siendo el resto del metraje torpemente ejecutado.

Seguro que con “Despierto” ya habrían caído en la trampa. No se preocupen, no es culpa de su capacidad o acierto en la elección, es que la industria suele vender bonitos caramelos que saben amargos. Solo miren el mes en que se encuentran si deciden comprar la entrada para ver una prometedora historia de suspense o policíaca de argumento arrebatador…y ya saben, si es Abril…absténganse.

(PD: Un servidor no se hace responsable de la infinita cantidad de veces en que aparece la palabra “thriller” en este post)
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6 de abril de 2008
UN MITO QUE SE VA: CHARLTON HESTON

Llevamos una temporada aciaga. Desde Heath Ledger hasta Anthony Minghella, pasando por Juless Dassin, Arthur C.Clarke o el gran Rafael Azcona. Perdidas de gente importante para el mundo del cine. Ahora, hemos conocido la noticia del fallecimiento de Charlton Heston, a sus 84 años de edad, y eso son palabras mayores.

Heston ha sido parte importante de la historia del séptimo arte, protagonizando películas memorables que le han llevado al recuerdo de la memoria colectiva. Encarnó al héroe masculino por excelencia, al galán fuerte y protector, aunque tuvo gran versatilidad a lo largo de su carrera.
Si dejamos atrás su predilección por los rifles, y nos centramos en su carrera cinematográfica, estoy seguro de que hasta Michael Moore llora hoy su muerte.

"El Séptimo Cielo" le rinde un pequeño homenaje a través de 7 momentos de su carrera, la de un mito de Hollywood que se ha despedido dejando una figura legendaria con la que se relaciona a este arte que tanto queremos:


SED DE MAL (1958): Heston se ponía en la piel de un detective mexicano en este thriller noir dirigido por Orson Welles, en el que además de componer un repulsivo personaje, nos ofrecía una maravillosa apertura a modo de irrepetible plano secuencia al son de la música de Henry Mancini y del alegre caminar de Heston y su pareja femenina, la también mítica Janet Leigh.



EL ULTIMO HOMBRE...VIVO (1971): Segunda versión de la novela de Matheson y de la que tomaba muchas de sus ideas, la reciente adaptación con Will Smith. El bueno de Charlton era, aquí, Robert Neville y el solo movía la película, la cual tenía bastante de producto para el lucimiento de una estrella, como por entonces (los setenta) era Heston.



CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE (1973): Casualidad o no, Heston se convertiría en protagonista de algunas de las más relevantes cintas distópicas de la historia del cine. "Soylent Green", era una de ellas, al servicio de Richard Fleischer y con una historia de la que han bebido cintas del género posteriores (vease "Hijos de los hombres"). En este secuencia, Heston se resistía a ver el premeditado final de su compañero y amigo, Edward G.Robinson.


BEN-HUR (1959): Una de las películas más famosas que ha dado el cine. Gran clásico que fue hasta la llegada de "Titanic", la obra más premiada de la historia de los Oscar. Por supuesto, Heston también se llevó el suyo a Mejor Actor en este relato épico y ambicioso donde el actor de rostro anguloso se lucía entre romanos y judíos, la música de Miklos Rozsa, la ostentosa producción de la Metro y la dirección del gran William Wyler. El momentazo, como no, la insuperable carrera de cuadrigas...


LOS DIEZ MANDAMIENTOS (1956): Otra producción de dimensiones bíblicas, nunca mejor dicho, con Heston interpretando al mismísimo Moises, en la segunda versión que dirigía Cecil B. De Mille, ahora con más medios y posibilidades. Colorista y ambiciosa, "Los Diez Mandamientos" dejó este otro momento, protagonizado por Heston y sus tablas, para la historia...


EL PLANETA DE LOS SIMIOS (1968): Su final nos impactó tanto como el beso que Charlton Heston le daba a Zira, uno de los simios de la película. Obra Maestra del cine de ciencia-ficción, e iniciadora de una popularísima saga, la revelación que "El planeta de los simios" tenía guardada en la manga, es impactante cuando uno la ve por primera vez e inolvidable para el resto de los días...


EL INFORMAL: En nuestro país, Charlton Heston se convertiría en un personaje básico dentro del programa televisivo de Javier Capitán y Florentino Fernández, "El Informal", apareciendo con frecuencia como narrador de surrealistas historias y divertidos doblajes, lo que lo hizo, más popular, si cabe, en España, y dio un carácter cómico a su figura entre los más jóvenes del lugar, justo cuando su persona perdía carisma por el apoyo a las armas y al rifle en los EEUU y emprendía una cruzada contra el gobierno de Bill Clinton.
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3 de abril de 2008
"SEDA" Y "10.000": SOPOR Y DISPARATE

Puede que la delicada historia de amor entre Hervé Joncour y Helene requiriese tal grado de pasividad y delicadeza, o puede que no soportase el traslado al cine. El caso es que “Seda”, novela de gran éxito escrita por el turinés Alessandro Barrico, se muestra como una película que estira al máximo sus posibilidades, que son las de su romance protagonista, demasiado corriente para entusiasmar. Largos viajes bucólicos, bellas y líricas imágenes, interminables planos y riesgo de somnolencia es lo que ofrece en pantalla esta narración de un viajante en busca de seda y una mujer que le espera resignada en su hogar. Dos jóvenes entre los que existe amor, y también distancia y cansancio.

Con Keira Knightley en un papel al que ya nos tiene acostumbrados y un equivocado galán masculino, como es Michael Pitt, “Seda” quiere y no puede, mostrar la pasión de estos dos tortolitos, al nublarla con su pesada y reiterativa sucesión de imágenes en entornos idílicos.

Llegados a ese punto, no es raro que el amor oriental que surge en el protagonista durante uno de sus viajes sea tan desalmado y poco convincente como la película en su conjunto, haciendo de “Seda” un film del que uno desconecta para mirar el reloj constantemente, probar la comodidad de las butacas de la sala o recuperar el sueño perdido por un madrugón laboral.

El responsable de este eficaz somnífero es el canadiense Francois Girard, que no se prodiga demasiado en la dirección, siendo su anterior película “El violín rojo”, aquella cinta de 1998 que ganó, sorprendentemente, el Oscar a Mejor Banda Sonora. En esta ocasión, la banda sonora corre a cargo de Ryuichi Sakamoto y se situa como lo mejor de esta película, junto a las perfectas carambolas de billar que realiza el personaje de Alfred Molina.

A Roland Emmerich (considerado como una versión barata de Steven Spielberg), le vino la idea de hacer una peli prehistórica como a aquel que le viene el antojo de comer chocolate y sin pensárselo dos veces, encargó el guión de la cinta, a Harald Kloser, que no es otro que el compositor de sus bandas sonoras y que debía ser el primero con el que se topó el director alemán en el momento en que le vino la feliz idea. Emmerich ni siquiera se preocupó por leer algún libro sobre este periodo histórico de la humanidad, y claro, visto lo visto, no es raro que el resultado final de “10.000” sea descabellado, ridículo e irrisorio.

Emmerich (director de “Godzilla”, “Independence Day” o “El día de mañana”) monta un guirigay de tres palmos de narices en “10.000”, donde un grupo de hombres con pelo a lo Melendi cazan mamuts, huyen de dinosaurios, visitan pirámides, se hacen amigos de tigres y aún tienen tiempo para enamorarse y salvar a la chica. Un híbrido descarado, que copia sin vergüenza alguna, momentos de “Parque Jurásico”, “Apocalypto” o “El señor de los anillos”, sobre todo de esta última, con esos planos aéreos del paisaje y la travesía de sus protagonistas, que aquí Emmerich repite hasta la saciedad.

Una película que se olvida tan rápido como se ve, porque sus secuencias, impersonales y burdas copias del buen cine de aventuras, no tienen entidad ni carácter alguno. Aún así a Emmerich le siguen produciendo sus películas, que si no fuese por sus presupuestos serían carne de serie B. Apostamos a que el guionista de su siguiente película será el que sostiene los micrófonos o el que hace los decorados.
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