2 de junio de 2009

Presencias extrañas” llega fuera de plazo. No porque se haya estrenado en nuestro país con cinco meses de diferencia con respecto a los EEUU, y sí porque la moda del remake asiático tuvo su momento y no es precisamente este, lo que provoca que “Presencias extrañas” no solo copie los planteamientos de la cinta original a la que versiona, sino también todos los tics que el cine americano ha ido adquiriendo en las diferentes traslaciones de las películas de horror orientales de los últimos años.

Remake de la cinta coreana “A tale of two sisters”, conocida en España como “Dos Hermanas”, “Presencias extrañas” narra la historia de Anna (Emily Browning) una joven que tras la trágica muerte de su madre sale de un centro psiquiátrico para volver a vivir con su padre y la nueva mujer de este, con la cual mantendrá una complicada relación.

Tramposa hasta decir basta, “Presencias extrañas” juega a confundir al espectador con trucos que no resultan ingeniosos a estas alturas. Sin la existencia de una atmósfera que pueda inquietar, la tarea de los hermanos Guard (los hermanos directores del desaguisado) se condiciona en exceso y casi exclusivamente a los recursos típicos y manidos del género de terror adolescente como las continuas apariciones fantasmales que atormentan a la protagonista, o el ineludible personaje de maldad extrema sobre el que recaigan todas las sospechas así como a esos golpes de sonido y de cámara que provoquen el susto fácil en la sala. Meras estrategias para mantener en vilo al público y que restan credibilidad a cualquier mínima y seria intención que la trama original surcoreana pudiese brindar a esta nueva versión.

Con un reparto complemente perdido con nombres como David Strathairn (nominado al Oscar por “Buenas noches y buena suerte”) o Elizabeth Banks (“Virgen a los 40”) donde solo su joven protagonista Emily Browing (“Una serie de catastróficas desdichas”) pone empeño, y con un giro final que amplifica todavía más el despropósito, “Presencias extrañas” viene a confirmar la defunción de este subgénero, que ya dio sus últimos coletazos con “Reflejos”, de Alexandre Aja, director que en “Alta Tensión” la cinta que lo lanzó a la fama ya planteó un desenlace similar al que ahora muestra la cinta que nos ocupa. Pero entonces aun estábamos receptivos cuando ahora lo que estamos es agotados por la fórmula.
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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

6 comentarios

  1. Pabela says:

    Pucha!, que tenía muchas ganas de verla porque había leído en una revista muy buenas reseñas (aunque los refritos asiáticos de este género nunca llegan a ser como el original.

  2. robgordon says:

    Te la sabes de memoria sin necesidad de verla...hazme caso...

    Saludos!

  3. Yo tambien pensaba que iba a estar buena ;-(
    Saludos!!

  4. Buenas

    Pues una con la que no voy a perder el tiempo. La verdad es que la versión asiática tampoco era para echar cohetes. Espero que no les de a los de Hollywood por empezar a copiar el "terror Ikea" tras el éxito de la película "Déjame entrar".

    Un saludo

  5. robgordon says:

    Pues parece que ya está en marcha el remake de "Déjame entrar", con el director de "Cloverfield" al mando.

    Hollywood no deja títere con cabeza.

    La fórmula de los remakes asiáticos se quemó hace mucho tiempo.

    Saludos Major!

  6. a mí dos hermanas me gustó bastante, si bien forzar así los finales sorpresa es muy peligroso. La escena de la cocina me puso los nervios de punta e incluso di un bote tremendo.
    A ver qué han hecho los yankis.