27 de noviembre de 2009
REGALAMOS ENTRADAS PARA "BRAVEHEART"



Nunca está de más que alguien grite "Libertad" a viva voz para despertar aletargados ánimos. Os aseguro que cuando Mel Gibson proclamaba esa consigna en "Braveheart", a uno se le ponían los pelos como escarpias.

Si residís en Madrid o Barcelona y quereis volver a ver en pantalla grande aquella estupenda película dirigida y protagonizada por el bueno de Mel y ganadora de 5 Oscar, podeis hacerlo por la cara, ya que por cortesía de 20th Century Fox Entertainment España, "El Séptimo Cielo" regala 10 entradas dobles para ver "Braveheart" en alta definición en los pases especiales que la compañía ha preparado para el próximo Martes:

MADRID:
Cines Proyecciones (C/ Fuencarral, 136, Madrid) - Martes 1 de Diciembre de 2009 - 20:00 horas

BARCELONA:
Cines Diagonal (C/ Santa Fé de Nou Mèxic s/n, Barcelona) - Martes 1 de Diciembre de 2009 - 20:00 horas

Tan solo teneis que mandarnos un correo a septimonovaonda@hotmail.com con vuestro nombre y apellidos y la ciudad a la que asistireis al pase. Los 10 primeros obtendrán una entrada doble para esta sesión especial.

Libertaaaadd!
(Concurso finalizado)
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24 de noviembre de 2009
MEDIO SIGLO CON LA MUERTE EN LOS TALONES


 Podrán pasar otros 50 años y “Con la muerte en los talones” ("North by Northwest") seguiría joven. La mítica película de Hitchcock cumple estos días sus “bodas de oro”. Mitad de siglo para una obra que vista hoy mantiene intacta su vigencia, resultando tan fresca, original y placentera como en 1959.

Considerada un ligero entretenimiento para el propio Hitchcock, que le ayudaba a descargar la intensidad de su película inmediatamente anterior “Vértigo” y de la que ya preparaba para su año posterior, “Psicosis”, “Con la muerte en los talones” trascendió a esa autodefinición de film “puente“ para convertirse en el primer thriller moderno de la historia del cine, así como en uno de los films más significativos y esenciales de la carrera del director inglés.

Compendio de todo el cine de espionaje que Hitchcock realizó en su etapa inglesa y norteamericana, la práctica totalidad de los temas favoritos de Hitch estabán en “North by Northwest” y todos abordados con un impecable sentido de la elegancia, humor y suspense, gracias principalmente a la labor de guión de Ernest Lehmann, uno de los grandes artífices del éxito de la cinta.
Inocentes señalados culpables, identidades suplantadas, mcguffins que solo sirven para distraer la atención, rubias platino, trenes, distinguidos villanos, maravillosos encuadres, Cary Grant, Bernard Herrmann, Saul Bass y un climax final sobre un famoso monumento de la humanidad, hacían de “Con la muerte en los talones” una suerte de versión “encubierta” en colorida Vistavisión y Cinemascope de cintas previas del inglés como “39 escalones” “Falso Culpable” o “Sabotaje”.

Hemos utilizado su cumpleaños como excusa para revisarla por enésima vez, y otra vez la hemos visto maravillosa y sorprendente. Como de bien nacidos es ser agradecidos, "El Séptimo Cielo" ha querido regalarle un post exclusivo, que vendrá a demostrar que todo en ella luce igual de fantástico en Noviembre de 2009 que en Noviembre de 1959. Aquí va nuestro pequeño estudio:

1. LOS CRÉDITOS DE SAUL BASS

Con la muerte en los talones” es una cinta de ida y vuelta. De constante dinamismo, no solo de situación sino también en la identidad de sus personajes. Un recorrido de costa a costa donde prima la casualidad y el azar.
Y todo eso, lo resume Saul Bass con unos rapidísimos créditos iniciales, que se ensamblan armoniosamente con el tema principal de Bernard Hermann. Sobre un fondo verde que se superpone al de un edificio de oficinas de arquitectura claramente norteamericana, Bass imprime un carácter enérgico, transversal y cambiante a la apertura de “Con la muerte en los talones” adelantando el vertiginoso ritmo que tendrá esta aventura desde su primer minuto.

Fueron sólo tres los años de estrecha colaboración entre Hitchcock y Saul Bass, rotos por la disputa en la autoría de la secuencia de la ducha de “Psicosis”. Y en tres años Bass entendió y plasmó como nadie el universo hitchcockiano en “Vértigo”, “Con la muerte en los talones” y “Psicosis”. Casi nada. (Ver créditos)


2. NUEVE MINUTOS PARA LA HISTORIA

“Quise reaccionar contra un viejo cliché: el hombre que se ha presentado en un lugar en que probablemente va a ser asesinado. ¿Qué es lo que se hace habitualmente?- Una noche oscura en una pequeña plazuela de la ciudad. La victima espera, de pie en el círculo luminoso de una farola. El pavimento está mojado por una lluvia reciente. Un primer plano de un gato negro que corre de manera furtiva a lo largo de una pared. Un plano de una ventana, el rostro de alguien que, a hurtadillas, aparta los visillos para mirar afuera. La lenta aproximación de un coche negro, etc. Yo me hice la siguiente pregunta, ¿qué seria lo contrario de esta escena? ¡Una llanura desierta, en pleno sol, ni música, ni gato negro, ni rostro misterioso tras las ventanas!

Hitchcock se sacó de la chistera esta inolvidable secuencia, que supone un fuerte contraste en mitad de la trama de la película y que ha pasado a la historia como una de las imágenes más icónicas del séptimo arte. En estos 9 apabullantes minutos Cary Grant se ve inmerso en una encerrona para acabar con su vida. Una avioneta fumigadora le perseguirá y le hará manchar su impoluto traje. Una secuencia con personalidad propia donde la excelente planificación del maestro inglés y el prodigioso montaje de George Tomasini brillan sobremanera. Súbita y transgresora, esta secuencia es la más famosa en la carrera de Hitchcock, con permiso de la ducha de “Psicosis” . (Ver secuencia)


3. CARY , "EL CÓMICO"

Probablemente el confundido Roger Thornhill sea el mejor papel que realizase Grant en toda su carrera. Iniciado en el vodevil, el hábitat natural de Cary Grant era la comedia, si bien su impecable presencia lo encaminó hacía el romance o el drama, siempre en distinguidos papeles de galán.
En “Con la muerte en los talones”, su última colaboración con Hitchcock, encontró un divertimento muy apto para sus condiciones en el mejor momento de su carrera. Sin dejar de conquistar a la chica, Grant podía aprovechar el delirante entramado de confusiones y persecuciones para lucirse en su faceta más humorística. Grant detecta cada momento viable para la mueca, el guiño o la sobreactuación haciendo de Thornhill un personaje casi paródico de los falsos culpable habituales del cine de espionaje del director inglés.

Es sublime ver a Cary Grant borracho, improvisando en la conversación telefónica con su propia madre, o disfrazado de empleado de tren. El Cary Grant más cínico, caradura y embaucador que jamás se vio en pantalla.

4. EL MONTE RUSHMORE Y LAS TRANSPARENCIAS HITCHCOCKIANAS

Repitiendo el esquema de “Sabotaje”, de la que “Con la muerte en los talones” podría considerarse un remake encubierto, Hitchcock planteó su escena final en otro monumento puramente nortearmericano, (en “Sabotaje” fue la Estatua de la Libertad) el Monte Rushmore de Dakota del Sur que muestras las efigies de diferentes presidentes estadounidenses. El Ministerio de Interior de EEUU prohibió el rodaje en este lugar debido a que “podían manchar el que era considerado un templo de la democracia”. Tras un acuerdo, Hitchcock pudo rodar algunos planos del lugar, siempre y cuando los actores no posasen sobre los rostros de los presidentes, o se mostrasen imágenes de violencia..
A este impedimento se unía la imposibilidad de rodar en el edificio de la ONU, donde tiene lugar otro de los momentos clave de la película, lo que provocó que “Con la muerte en los talones” se convirtiese junto a “Marnie la ladrona” en la película paradigma de las amadas (y por otro lado, siempre discutidas) transparencias de Hitchcock.

Hay una gran cantidad de maquetas, decorados y transparencias en “North by Northwest”, las más claras en los emplazamientos vetados, pero también en la secuencia de la avioneta, en los momentos en que Grant conduce borracho o en la casa de Vandamme, réplica de una vivienda diseñada por Frank Lloyd Wright.
Revisando “Con la muerte en los talones” uno puede llegar a añorar el encanto que desprendían aquellos falsos fondos en unos días donde prima el abuso del efecto especial. (Ver secuencia)

5. LA SUBASTA

Si la secuencia de la avioneta ha pasado a la historia por su complejidad y repercusión posterior dentro del cine de acción-suspense, la secuencia de la subasta lo ha hecho por su enorme ingenio. Surgida de la mente de Ernest Lehmann, esa secuencia es tremendamente completa; contiene drama, un momento álgido y fundamental en la relación romántica de los protagonistas, situación de riesgo con la consiguiente intriga, y comedia, además de aportar datos de importancia sobre la trama de espionaje .
A esta puja acudirá Roger Thornhill poco después de salir con vida del maizal y tras descubrir la traición de Eva Marie Saint. Allí sorprenderá a la chica con el villano, James Mason y sus secuaces. Lo que en un principio supone un giro radical en el aspecto romántico-dramático de los personajes acaba siendo una nueva contingencia para Thornhill que salvará a base de astucia y en donde el propio espacio donde se desarrollan los hechos cobra un protagonismo activo y clave en la secuencia.

Estamos ante uno de los momentos más inspirados de la película con una resolución brillante que fue muy aplaudida y que posteriormente el propio Ernest Lehmann copiaría, (sustituyendo la casa de subastas por una convención nudista) para el guión “El Premio”, película de Mark Robson protagonizada por Paul Newman, que intentaba repetir paso por paso el éxito de “Con la muerte en los talones”. (Ver secuencia)


6. EL MCGUFFIN

Con la muerte en los talones” es la quintaesencia del mcguffin hitchcockiano. ¿Por qué se ve envuelto Roger Thornhill en semejante enredo? ¿Qué busca el gobierno norteamericano? ¿Qué es lo que pretende conseguir Phillip Vandamme y sus secuaces?.

Eso es lo de menos. A Hitchcock no le interesaba el porque y si el cómo. Sabemos que hay un codiciado microfilm insertado en una valiosa figura, pero lo que importa no es hacerse con él, sino las persecuciones, el romance, los asesinatos, el suspense que este desencadena.
Fue en sus films de espionaje donde Hitchcock explotó al máximo el término que él mismo acuño; “Mi mejor Mcguffin, y por mejor quiero decir el más vacío, el más inexistente, el más irrisorio, es el de “Con la muerte en los talones”. Es un film de espionaje y la única pregunta que se hace el guión es ¿Qué buscan estos espías”.

7. ESOS PEQUEÑOS DETALLES

Toda decisión que Hitchcock tomó en “Con la muerte en los talones” estuvo llena de inteligencia, dotando de maestría hasta el más insignificante plano o secuencia. Una de las cosas que maravillan de “North by Northwest” es como Hitchcock abre y cierra cada idea que pone en práctica.


Un buen ejemplo es la famosa secuencia de la persecución del aeroplano, la cual finaliza con la huida de Cary Grant en una camioneta robada. Esta resolución es perfecta, da salida a un personaje aislado y en situación de peligro en medio de la nada, volviendo a ponerlo en una ubicación urbana que permite continuar con la acción donde se había quedado. Pero Hitchcock va más allá, mostrando a dos policías que se preguntan como ha podido llegar una camioneta de la más pura norteamericana rural que carga un frigorífico al pleno centro de Chicago. Un final adicional para la secuencia que aporta un sentido cómico de gran utilidad para aliviar de una tacada toda la tensión creada y que reafirma ese “cierre de paréntesis” que supone la famosa secuencia del aeroplano.

Hay otra decisión en la película que me encanta. Cary Grant se encuentra con Leo. G. Carroll, el agente de la CIA responsable de haber creado a un “agente fantasma” llamado George Kaplan. Carroll libera a Grant de la policía y le invita a desplazarse en avión a Dakota del Sur. En ese momento el personaje de Cary Grant tiene mil preguntas sin responder en su cabeza. Mientras Grant anda completamente desorientado con los hechos que le han ocurrido, el espectador ya conoce todos y cada uno de los acontecimientos y el porqué de ellos, sin embargo se antoja necesario que Grant también los conozca para que la acción pueda avanzar con coherencia.
Ante la tesitura omitir la explicación de los hechos a Grant o no hacerla, (esto último supondría una repetición y/o un subrayado innecesario para el espectador) Hitchcock se libera de este problema jugando sabiamente con el espacio.

Caminando y discutiendo en las pistas de aterrizaje, Grant pregunta a Carroll que es lo que está pasando. Justo en ese momento aterriza un avión, lo que provoca un ruido ensordecedor. Vemos a los personajes hablar pero no oimos su conversación, solo ruido de avión. Apenas unos segundos después desaparece el molesto ruido y con él, el diálogo de ambos personajes. Suponemos que Carroll ha contando todo a Cary Grant. Lo ha hecho en tiempo record. Gracias al avión todos hemos salido ganando; Hitchcock libra el innecesario subrayado a velocidad record, Grant ya sabe de que va todo el embrollo en el que está metido y el espectador supone que Grant está al día de toda la información sin la molestia de que le hayan contado lo que previamente ya ha visto.

No conviene olvidarse de la envolvente música creada por Bernard Herrmann, una de las mejores que el compositor creó para el cine de Hitchcock, de la maravillosa elipsis que envia a Roger Thornhill y Eve Kendall directamente desde el Monte Rushmore a la litera de un tren, de la metáfora visual y sexual que supone la entrada final de este tren en un túnel, de la sobria presencia de James Mason y el momento de su presentacion entre lámparas o de la velada homosexualidad de Martin Balsam, enamorado de su jefe y celoso de la chica.

Innumerables virtudes para una obra maestra absoluta y única en la historia del cine y que vista medio siglo después sigue siendo tan entretenida y admirable como entonces.
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23 de noviembre de 2009
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Había que hacerlo. Tras cuatro años de actualizaciones casi interrumpidas y cerca de 600 artículos bajo un mismo aspecto, “El Séptimo Cielo” cambia hoy su cara, adaptándose a las posibilidades de las plantillas modernas de la plataforma Blogger.
La velocidad a la que se mueve la blogoesfera, la proliferación de bitácoras cada vez más trabajadas y modernas hacían que la apariencia de nuestro blog hubiese quedado un tanto desfasada con respecto al resto, impidiendo albergar opciones que considerábamos útiles como las clasificaciones por etiquetas o la recopilación de “Seguidores” del blog.

Gracias a la inestimable ayuda de un buen colega llamado Carles Rull (no dejéis de visitar su web “Cinempatía”, un proyecto hecho desde el amor al cine) que ha sido capaz de reducir nuestra ignorancia ante el HTML e impulsarnos hacía el cambio, “El Séptimo Cielo” se muestra ahora renovado, con un mayor tamaño y confiamos en que igual de intuitivo y sencillo en su uso.

Los que visitáis habitualmente este blog podréis comprobar como todas nuestras críticas han desaparecido de la barra lateral para condensarse en una nueva categoría a la que se accede pinchando en su recuadro correspondiente. Igual ocurre con otras secciones frecuentes de “El Séptimo Cielo” como “Hitchcock y…”,Parecidos Razonables” y la actualización semanal de nuestro programa de Radio, que emitimos todos los Martes en Nova Onda radio Albacete. Del mismo modo encontrareis nuestra selección de Enlaces, así como acceso a otros juguetes cinéfilos de “El Séptimo Cielo”, como Tumblr o el perfil Facebook, justo entre la cabecera de presentación y el cuerpo del blog.

Poniéndonos románticos podríamos decir eso de “la apariencia es lo de menos” o “la belleza está en el interior”. Pero hoy eso no se cumple. La nueva versión de “El Séptimo Cielo” nos encanta por una sencilla razón; nos anima y sirve como aliciente para seguir actualizando con el cariño y entusiasmo con que hasta ahora lo hemos venido haciendo, ayudando a superar esos bajones que una tarea como ésta supone, y que muchas veces conlleva sacrificar otras cosas de la vida cotidiana y el tiempo libre.

Disfrutad del nuevo “El Séptimo Cielo”. Confiamos que os guste.
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22 de noviembre de 2009
ESTAMOS TRABAJANDO

Ésta que ven es la nueva apariencia de "El Séptimo Cielo". Pronto la presentaremos como es debido, mientras tanto estamos trabajando en ponerla a punto. Ya saben, renovar enlaces y demás. Rogamos disculpen las molestias. Todo sea por hacer un "Séptimo Cielo" mejor.
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20 de noviembre de 2009
QUE NO NOS PILLEN CON ESTAS PINTAS

No queremos que el 2010 nos pille con estas pintas. Estamos preparando cambios que afectarán al aspecto de "El Séptimo Cielo". Vamos a ponernos guapos. Permaneced atentos.
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18 de noviembre de 2009
ARTE GEOMETRAL



A veces no se necesita más que un par de lineas bien trazadas, un simple circulo o la mezcla de un dos trapecios para diseñar un buen poster.

Eso es lo que han hecho con en la web exergian (ver al final de página) donde nos enseñan que desde lo más básico surge el talento. Una galería de geométricos carteles de series televisivas que no tiene desperdicio.

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15 de noviembre de 2009
MOTÍN EN ZAMORA

No ha sido frecuente que el cine español se meta entre rejas y aporte su granito de arena al subgénero carcelario. Al menos en lo que concierne a la vertiente más vibrante de este, puesto que dentro del drama social, el género nacional por excelencia, sí que se pueden enumerar ejemplos recientes de cine encarcelado tales como “Horas de luz” o “El patio de mi cárcel”.
Ahora Daniel Monzón, cocinero antes que fraile, ha encontrado su lugar en nuestra filmografía tras irregulares intentos (“El Corazón del Guerrero”, “La Caja Kovak”) con esta rara avis del cine español, un thriller de reos y barrotes lleno de intensidad y fuerza, donde sobresale la práctica totalidad de su reparto.

Malamadre y el resto de los reclusos de una cárcel de máxima seguridad en Zamora se amotinan justo el día en que Juan, un nuevo funcionario de prisiones comienza a trabajar en ella. Un inesperado accidente provoca que el novato quede atrapado entre los peligrosos presos, viéndose en la obligación de hacerse pasar por uno de ellos.

Partiendo de esta potente premisa argumental, Monzón ha elaborado una película donde todos y cada uno de sus personajes buscan salvar su propio pellejo por encima de quién se ponga por delante. Un universo de traiciones y lealtades, donde cada personaje es tan sucio como el anterior, ya sea preso, policía o empleado del Ministerio.

Aunque “Celda 211” apunte a muchos objetivos solo dispara a uno, centrando en él todo su interés y esfuerzo; los hechos que se suceden dentro de la prisión y en especial la relación entre Malamadre y el infiltrado accidental.
Hay negociaciones y trabajo en la trastienda, mujeres sufridoras en la calle, la infalible irrupción de los medios de comunicación en el embrollo y el factor político, subtramas que harían las delicias del seguidor del thriller norteamericano de los 70, pero sobre las que Monzón y Guerricaechevarria (el guionista habitual de Alex de la Iglesia, y también del director que nos ocupa) no deciden profundizar y sí utilizar como armas para unos giros argumentales enormemente valientes. “Celda 211” podría ser también una buena película sobre la relación ETA-Gobierno narrada desde un contexto totalmente diferente al que estamos acostumbrados, pero tampoco hay interés en convertirse en esto. Tan solo importa la historia de jerarquías, conspiraciones y complicidades de sus encerrados protagonistas,.

Malamadre es, por tanto, quién manda. En la cárcel y en la película de Monzón, principalmente gracias al temperamental trabajo de Luis Tosar que en cada mirada, cada gesto, cada palabra de su rota voz otorga a “Celda 211” una poderosa credibilidad y fuerza. No desmerecen en absoluto sus acompañantes, donde Luis Zahera (tú tambien creiste que era un yonki tartamudo real), o Carlos Bardem se meten de lleno en sus papeles. Lógico que entre tanta bestia parda, el debutante Alberto Ammann, con un extraño acento, salga perdiendo de su enfrentamiento.

Celda 211” es una obra áspera, decidida y visceral, de la que sólo sus flashbacks románticos entre Juan y su mujer (Marta Etura) permiten al espectador tomar un respiro entre tanta furia desatada. Monzón ha logrado la película carcelaria más pura de nuestro cine gracias a un guión muy sólido, nada efectista y lleno de bravura a la hora de tomar soluciones argumentales, amén de los personajes creados, entre los cuales Malamadre quedará con fuerza en el recuerdo colectivo. Una obra insólita en nuestro cine que conviene no dejar pasar.
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9 de noviembre de 2009
NUCAS CON COSAS QUE DECIR

Sea chico o sea chica, esté más o menos rapado, haya o no tatuaje en el cuello, el caso es que a mi el poster de "Celda 211" me ha recordado al de una película que ya había olvidado, "Salto al vacío" de Daniel Calparsoro.
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5 de noviembre de 2009
EL ACTOR QUE TODO ESPAÑOL FUÉ

Solo vi a Peter Sellers y a Jack Lemmon hacer lo que hacía José Luis López Vázquez; pasar con una aplastante naturalidad de la más hilarante y agitada sobreactuación (entendida ésta positivamente) a la más sobria y contenida interpretación. Que viene a ser lo que todo actor aspira a conseguir; ser el mejor cómico y a la vez el más firme actor dramático.

Hay un lamento común y repetido al recordar estos días su figura; la escasa repercusión internacional de un actor con semejantes condiciones. Esa seguridad de que López Vázquez hubiera sido tan reconocido como, por ejemplo, los dos gigantes de la interpretación citados unas líneas más arriba, a poco que se hubiese prodigado fuera de nuestro cine o a poco que Hollywood (George Cukor aparte) hubiese mirado más allá de su ombligo en aquellos años.

Egoístamente, a mí siempre me gustó que López Vázquez fuese nuestro y solo nuestro, como el jamón, la siesta o la paella. O como las suecas que vienen a España, que no son tan suecas si están en cualquier otro lugar del planeta. Él no era exportable, porque López Vázquez y Fernán Gómez eran nuestras armas para salir triunfantes y orgullosos si alguien osaba debatir sobre el cual era el actor más completo del cine mundial.

Sus apellidos lo delataban como producto puramente nacional. También su aspecto de funcionario de medio pelo, pequeño, alopécico y nada agraciado. Sobre su corriente figura labró unos personajes que reflejaban a la sociedad española de cada década desde los años 50. Y en ese contexto, en un cine de fronteras para adentro, a veces predominantemente popular (“El turismo es un gran invento”, “Objetivo bi-ki-ni”, “En un lugar de La Manga”) otras más intimista (“El Bosque del Lobo”, “Mi querida señorita”), Vázquez destacó como el tipo con el que cada español podía identificarse.

Sólo él podía encarnar a personajes tan autóctonos como Manolo Locúmula Verruguillo, primo de Vicenta en “¡Como está el servicio!”, Quintanilla en la navideña “Plácido”, al típico sufridor español de “El Pisito” a luchadores del sexo y libertad como Serafín Requejo en “Lo verde empieza en los Pirineos”, al hijo del Marqués de Leguineche en la saga Nacional de Berlanga y Azcona, al abnegado padrino de “La gran familia” y “La familia y uno más” o al anónimo y encerrado ciudadano de “La Cabina”.

Fue su enorme talento para componer personajes, su gran inteligencia interpretativa que le llevaba a encajar en cualquier género, sus grandes dotes para la improvisación cómica y su silabeo lo que lo transformaron de actor en icono. Un icono respetado y querido, capaz de propagarse entre generaciones que hoy repiten eso de “las alemanas, las alemanas” o ese “Fernando Galindo un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo” que tan bien recitó en la inolvidable “Atraco a las tres

Con su desaparición se va otro gran pedazo de nuestro cine, cada vez más huérfano de las personalidades que forjaron su historia. Donde quiera que vaya se unirá a Azcona, Fernán Gómez, Isbert, Ciges, Agustín González, Mary Carrillo o a la que fue su mejor partenaire, Gracita Morales, con la que podrá repetir los diálogos más eternos del cine español.

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2 de noviembre de 2009
LA CABINA (1972)

Véanlo de nuevo. Se mantiene joven. "La Cabina" de Antonio Mercero. Año 1972 con comentarios de Mercero y López Vázquez. Pinchad aquí.
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ADIÓS DON JOSÉ LUIS

Hoy le homenajearé poniendome esta camiseta. Ha sido grande. Un cómico a la altura de los mejores. Un actor que mereció más reconocimiento internacional. Descanse en paz.
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PARECIDOS CON O SIN RAZÓN: EL LOGO DE "MOON"


Viendo la película "Moon" dirigida por Duncan "hijo de David Bowie" Jones y triunfadora de la última edición del festival de Sitges, reparo en el logotipo de Lunar Industries la compañía para la que trabaja Sam Rockwell, el protagonista de esta odisea espacial, encargada de extraer Helio-3 de la Luna para suministrar energía al planeta Tierra

Esa letra L gigante y los cuadrados anaranjados que la acompañan me recuerdan poderosamente al logo de Localia, cadena televisiva recientemente desaparecida. O ¿quizá el parecido no es tal y se trata de una paranoia (casual o no) tan grande como la del astronauta Sam Bell? Parecido razonable o no, dicho queda.
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