18 de febrero de 2010

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El mundo ha sido calcinado quedando solamente un hilo infinito de asfalto y la esperanza de un océano. Se ha perdido todo, incluso los valores. No queda nada de lo que conocimos y el recuerdo de lo vivido es una carga insoportable por la que convendría morir.
El ser humano ha dejado de ser humano. El suicidio es la opción. La supervivencia es tan solo la consecuencia del único instinto intacto, la protección paternal. Por eso Viggo Mortensen ha decido prolongar su existencia en tiempos de extinción. Por sacrificio, por expiación, por la responsabilidad del amparo.

La narración de John Hillcoat es de una fidelidad incondicional a la novela de Cormac Mcarthy, de ahí que esta adaptación sea una obra cargada de infertilidad y dolor, con escasas concesiones cinematográficas. “La carretera” es desoladora a ojos del espectador, pero su universo es tan deslumbrante como impecable es la gama de colores grises de la crepuscular fotografía de Javier Aguirresarrobe. En su aplastante descripción de lo más cercano que puede estar lo terrenal de lo infernal, "La Carretera" logra convertirnos en polizones de su viaje. Un viaje en el que jamás querriamos estar inmersos pero en el cual el poder del cine es capaz de introducirnos.
Sigilosamente, solo acompañados por el olor a ceniza y el sonido del viento "The Road" nos obliga a dar los mismos pasos que los harapientos padre e hijo protagonistas experimentando el abanico de insospechadas sensaciones que provoca encontrar un bunker lleno de comida en el que podriamos quedarnos a vivir, una casa donde poder ducharnos, un sótano inhumano y unos tétricos extraños de los que desconfiar.


"La Carretera", sobría, fiel, escrupulosa en todas sus facetas (desde las entregadas interpretaciones de Mortensen, Duvall o el niño Smith McPhee hasta la fotografía de Aguirresorrabe o la música de Nick Cave y Warren Ellis) resulta extremadamente incomoda por su grado perfección en la exposición de una existencia árida y devastada, capaz de perturbar al más imperturbable aún cuando toma la opción de moderarse en sus momentos de violencia más extrema. La podrán tachar de fría o innacesible aunque también contiene la sugestión y seducción de las grandes obras que la hace imborrable. Unicamente hay que decidir si queremos emprender tan duro viaje con la única e intangible recompensa de hallar el fuego interior o quedarnos en el mundo confortable que todos conocemos.
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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

2 comentarios

  1. Y era una adaptación muy, muy complicada, de una novela que no veia yo que fuera demasiado cinematográfica, la verdad. Tal vez Hillcoat ha sido demasiado escrupuloso, incluso demasiado fiel al argumento y el libro de McCarthy, pero también la ha sabido hacer más accesible (para bien o para mal) con la mayor presencia mediante flashbacks del personaje de "l amadre" (Charlize Theron).

    Espero que todo bien por aquí en Albacete, y supongo que a punto para seguir los Oscar el próximo domingo ;)

  2. robgordon says:

    Yo creo que ha hecho una buena adaptación dentro de las dificultades que entrañaba una novela así. Capta perfectamente la esencia de ese mundo apocalíptico e intenta aportar un toque minimamente cinematográfico a una narración tan dura y con tan pocas concesiones.

    Todo bien por Albacete! Ya solo queda una semana para los Oscar, que retransmitiremos en directo desde Novaonda radio!

    Un abrazo Carles!