17 de junio de 2010
SUPERHEROES EN LA ERA YOUTUBE


Que tire la primera piedra el que no haya fantaseado con llevar capa, tener superpoderes y salvar a la chica. Seamos francos, todos hemos soñado con ser superhéroes (no cuentan aquellas veces que nos disfrazamos de Spiderman en Carnaval) pero acabamos desistiendo por pura lógica.

Dave Lizewski va más allá del resto del mundo. Él quiere ser como Batman o Superman y no duda en comprarse el uniforme y las armas apropiadas y vender sus filantrópicos servicios a través de Myspace bajo el nombre de Kick-Ass. Llegados a ese punto y una vez puesto en acción, Lizewski se lleva toda las hostias habidas y por haber, las mismas que tú y yo recibiríamos si hubiésemos tenido la feliz idea.

La traslación a la gran pantalla de la novela gráfica "Kick-Ass" (Mark Millar y John Romita Jr.) tiene ese don de gustar al gran público y causar una ligera insatisfacción entre los fans del original, poco receptivos ante las inevitables modificaciones en el cambio de arte. El inglés Matthew Vaugh ha sabido detectar las cualidades del comic del que parte; frescura, diversión, parodia, ingenio, etc, e introducirlas con pericia en el séptimo arte (algo que la aleja de productos como "Watchmen", cuya indefinición a la hora de adaptarse al medio cinematográfico provocó su fracaso) reinventado el cine “teen”, usando la violencia explícita y la caricatura como principales armas de su adaptación.

Vaugh, práctico director de evasión como ya demostrase en la reivindicable y muy ochentera “Stardust”, se reúne de un casting inmejorable capaz de ofrecer estimulantes descubrimientos; Chloe Moretz como Hit-Girl, y Aaron Johnson como Kick-Ass y agradables presencias secundarias (un recuperado Nicolas Cage) para componer un producto que se acerca al superhéroe desde una perspectiva hiperrealista y violenta en la que un puñal en el estómago es la consecuencia directa del deseo de convertirse en salvador enmascarado. En contraposición a esta dureza física, “Kick-Ass” ofrece un espectáculo altamente lúdico, desenfadado, muy ágil y pendiente de la cultura pop (guiños que van desde la serie “Lost”, hasta los videojuegos shooters o youtube, pasando por Ennio Morricone y la música de Prodigy) que alterna sangrientas matanzas a lo “Kill Bill” provocadas por inocentes niñas con romances de instituto y momentos más propios de una comedia de John Hughes o Judd Appatow.

Es cierto que en su parte final, "Kick Ass", para mayor animadversión de los fans del comic, se suaviza hasta volverse un producto más convencional de lo mostrado en su primera mitad de metraje, lo cual no empaña esta vuelta de tuerca al subgénero heroico que gracias a su desenfado y buen sentido del espectáculo es una de las más agradables y simpáticas sorpresas del año.
Read more
13 de junio de 2010
no image

Photobucket


Photobucket

Protagoniza Belén Rueda. Produce Guillermo del Toro. Dirige Guillem Morales ("El habitante incierto"). La película se titula "Los ojos de Julia" y su poster internacional es la unión perfecta entre cualquiera de los carteles con cuchillo de por medio (hay unos cuantos) de la saga "Halloween" y la venda en los ojos de Tom Cruise en el cartel de "Minority Report".
Read more
7 de junio de 2010
TERRORES RENOVADOS

Photobucket

A principios de la década de los 00 fueron los orientales los que vieron como sus productos del llamado “J-Horror” eran acribillados a remakes norteamericanos debido al éxito de películas como "Ringu". Los yankis hicieron suyo el terror de niñas de pelo lacio y piel pálida que salían de televisores y niños “gatunos” que emitían chillidos desquiciantes.

Agotada la fórmula (“Mirrors” de Alexandre Ajá” fue uno de sus últimos exponentes) y ante la necesidad de mantener un género, el de terror, que siempre ha gozado de gran popularidad entre el público adolescente, ávido de films que les prometan sustos fáciles y golpes de sonido inesperados, el visor del “copy-paste hollywoodiense” mira ahora hacía su propio territorio pero con un retroceso en el tiempo de 40 años atrás apuntando a aquel terror sucio, profundo y repleto de buenas ideas argumentales que hizo de la década de los 70 una de las más prolíficas y recordadas en el género del terror y de gente como Wes Craven, John Carpenter o George A.Romero nombres clave para entender este género.

El retorno de la extravagante y rural familia caníbal de Leatherface en el remake de “La Matanza de Texas” (Marcus Nispel, 2003) con su posterior precuela, “La Matanza de Texas; el origen” (Jonathan Liebesman, 2006) y la excelente acogida crítica de “Las colinas tienen ojos” (2006), el salto Hollywoodiense del nuevo niño mimado del género, el francés Ajá, abrió la veda. El film del francés fue el primero de los remakes de cintas de Wes Craven, a los que más tarde se unirían “La última casa a la izquierda” (Dennis Iliadis, 2009) en un afortunada operación que eliminaba el peculiar humor del original de Craven (1972) dotando de mayor veracidad al producto, o la futura “Pesadilla en Elm Street”, título mítico de los 80 y de la propia carrera de Craven que nos devolverá este mismo verano a uno de nuestros malvados más queridos, Freddy Krueger, ahora encarnado por el actor Jackie Earle Haley (“Little Children”).

No han sido Krueger y Leatherface, los únicos “monstruos” de entidad y calado popular que ha sido resucitado para la ocasión; Michael Myers el asesino de complejo edípico volvió en 2007 y 2009 a hacer de las suyas en sendos remakes dirigidos por Rob Zombie, “Halloween: El Origen” y “Halloween II”, al igual que otro memorable “slasher”, “Viernes 13” devolvía al mundo del crimen con careta de Hockey a Jason Voorhees en “Viernes 13” (Marcus Nispel, 2009).

Pero hay más; “Negra Navidad” (Glen Morgan, 2006) remake de otro recordado “slasher” setentero, “Navidades Negras” en este caso dirigido por Bob Clark y “Hermandad de Sangre” (Stewart Hendler, 2009) nueva versión del film de 1983 “Siete mujeres atrapadas” hacían de las residencias de estudiantes (femeninas) todo un matadero lleno de hemoglobina.
Claro que no es mejor trabajar que estudiar si hablamos de sobrevivir. Camilla Belle hacía de canguro en sus horas libres en “Cuando llama a un extraño” (Simon West, 2006) remake de “Llama un extraño” (1979) y tampoco así se libraba del insistente y escurridizo asesino en serie y “The House of devil” (Ti West, 2009) rizaba el rizo; este film en el que una cuidadora de niños es reclamada para hacer un trabajo de noche en una extraña y satánica casa no es un remake en sí, sino que intentaba recrear a todas aquellas películas setenteras de las que venimos hablando.

Fantasmas, zombies, infectados, animales salvajes, y extrañas criaturas de origen desconocidos acompañan al amplio repertorio de asesinos en serie objeto de remake. “Amanecer de los muertos” (Zack Snyder, 2004) fue muy aplaudida gracias al buen hacer y el respeto de Zack Snyder hacía el original de George A.Romero (“Zombie”, 1978) y “The Crazies” (Breck Eisner 2010) actualizaba la idea de un arma química causante de la violenta locura de los habitantes de un pequeño pueblecito que en su día (1973) tuvo el director de “La noche de los muertos vivientes” y "El Padrastro" (Nelson McCormick, 2009) nos presentaba a un hombre bipolar con la singular aficción de buscar señoras separadas y divorcias para posteriormente ganarse su confianza y acabar con la vida de sus familias. Terry O´ Quinn (más conocido como John Locke) fue su protagonista ochentero y Dylan Walsh ("Nip/Tuck") el de su remake, no demasiado afortunado, por cierto.

La morada del miedo” (Andrew Douglas, 2005) volvía a habitar de la casa encantada de Amytville, aquella que ya ocuparon James Brolin y Margot Kidder en 1979 y tampoco era muy halagüeño el hogar del pequeño pero maldito Damien de “La Profecía” (John Moore, 2006) remake del film original de Richard Donner con Gregory Peck.

Con las nuevas versiones en producción de títulos de gran importancia como "Aullidos" (Joe Dante, 1981), "Poltergeist" (Tobe Hooper, 1982) y sobre todo "Piranha" (Joe Dante, 1978) acogiendose al nuevo formato en 3 dimensiones, la "nueva" corriente de cine de terror se garantiza su existencía y también su éxito a medio plazo ahora que la fórmula está en su punto más álgido gracias al buen resultado de algunos de los citados títulos ("The Crazies" o "La última casa a la izquierda"). Disfrutémoslo hasta que el terror mire hacía otro lado.
Read more
4 de junio de 2010
NO SON ZOMBIES, SON INFECTADOS

Photobucket


Ya sea motivado por infecciones víricas o violentas resurrecciones, el subgénero “zombie” está de moda (en su vertiente hispana; “REC”, cómica; “Zombieland”, o televisiva; la futura serie “The Walking Dead”) y nada mejor que revisitar al creador del mismo para lograr un producto de interés.

George A. Romero, el que inició todo con “La noche de los muertos vivientes” y lo mantuvo con títulos como “Amanecer de los muertos” o “El día de los muertos” ideó en 1973 “The Crazies”, un thriller apocalíptico donde la amenaza biológica era la causante del desastre. Ahora Breck Eisner, director de la prescindible “Sáhara” con Penélope Cruz, retoma la idea original de George A.Romero para confeccionar con gran oficio un tenso producto de suspense que actualiza al original en una maniobra muy similar a la que el director Dennis Iliadis hizo con “La última casa la izquierda”, el primer trabajo del director de terror Wes Craven y cuyo remake supuso una agradable sorpresa en la cartelera del pasado año.

The Crazies” se ambienta en un pequeño pueblo norteamericano donde sus habitantes comienzan a tener un extraño comportamiento que se tornará violento con el paso de las horas provocado por un virus de origen desconocido.
Al igual que en “REC” o en “28 semanas después”, “The Crazies” plantea una doble aventura por la supervivencia; por un lado evitar el contacto directo con los iracundos vecinos que han sufrido la mutación y por otro huir de los militares y su intención de erradicar la propagación del virus sin ningún tipo de concesiones humanas. Y a diferencia de su original, “The Crazies” lleva a un segundo plano el discurso sobre la amenaza de las armas biológicas (muy debatido en los años 70 cuando se escribió la película) utilizando esta excusa argumental para componer una efectiva y entretenida cinta de género donde destaca la capacidad de Eisner para el diseño de las secuencias de suspense.

De este modo, la nueva “The Crazies” centra su objetivo en la tensión contenida de secuencias como la del lavadero automático o la última visita a la casa de los protagonistas (Timothy Oliphant y Radha Mitchell) donde el pulso narrativo del director supera con nota el reto de moverse en un terreno altamente manido pero cada vez más recurrente, el remake de films de terror setenteros, donde ni siquiera clásicos como “La matanza de Texas”, “Viernes 13” o “Terror en Amytville” se han librado de nuevas revisiones amoldadas a mayores presupuestos y técnica.

Una apreciable labor en este ligero y entretenido film que encantará a los seguidores del cine de terror de videoclub, le ha valido a Eisner para ser el principal candidato a la silla de dirección de la nueva versión de “Flash Gordon” y de la cinta de John Carpenter “Rescate en Nueva York”, lo cual, y a pesar de acabar de hablar positivamente de un remake, nos recuerda que no siempre "remakear" tiene sentido.
Read more